¿Existe una red invisible que une todas las cosas del universo?

¿Existe una red invisible que une todas las cosas del universo?

La postulación de un medio universal que no sólo permite la transmisión y el flujo de las fuerzas físicas sino que integra y da cohesión todos los sucesos del cosmos –o una especie de telar sobre el cual se desarrolla la trama infinita de la existencia– es una de esas nociones o ideas que reaparecen a lo largo de la historia. Los filósofos presocráticos buscaron un elemento ubicuo que constituye todas las cosas; estos legendarios sabios, no sin una profusa gota de místicos, nominaron a uno de los 4 elementos como base de todos los demás, pero fue Anaximandro quien concluyó que debía de haber un prinicipio original indefinido del cual se desdoblan los demás. El arche (el origen) se convierte en el apeiron, precursor del éter. El apeiron es aquello que abraza los opuestos y dirige el movimiento de las cosas, más que permea el espacio, es el espacio que permea todo lo que existe. Los griegos también nos legaron conceptos relacionados como el pleroma, gnósticamente entendido como el pensamiento de Dios, pero un pensamiento que imbuye el universo –un universo hecho de mente. “Es tanto nada como todo”, dijo Carl Jung sobre el pleroma: plenitud que es vacío infinito. Tenemos también el pneuma, palabra que significa aliento o aire y que fue usada por Anaximandro para deisgnar el elemento original o la mónada, pero que también es representativo del alma o espíritu y como tal ligado al concepto védico de akasha, palabra en sánscrito equivalente a éter.

Según Madam Blavatsky akasha es el componente principal del anima mundi. El alma y la conciencia tienen una estrecha relación con la memoria: los registros akáshicos son considerados como una biblioteca universal, pero en vez de ser una estructura gigantesca que contiene en innumerables volúmenes los registros de todo lo sucedido en el universo, akasha es una molécula (que es todas las moléculas) que contiene toda la memoria cósmica. Una mónada, una partícula de éter en la que existen todas las estrellas y todo los actos de todos los seres dentro de ellas. Se dice que akasha es el espíritu del universo y el éter es el cuerpo –sin dejar de ser solo uno.

También en la India nos encontramos con el concepto de prana, similar al pneuma en tanto a aliento espiritual, pero con una clara connotación de energía vital. El prana también se relaciona con el pleroma: prana significa “llenar” y pleroma significa lo pleno, lo lleno. Esta sustancia es la que se distribuye por el vacío y espiritualiza la materia. El prana, es como una especie de aire más sutil que energetiza a los seres vivos; se dice que es el verdadero alimento y sustento de la vida. Tal que supuestamente algunas personas pueden vivir solamente de prana, especialmente del prana del Sol. Algunas personas dicen poder ver esta sustancia y la describen como una red de partículas luminosas en movimiento formando una estructura dinámica que interpenetra toda la materia. Acaso como un hiperespacio constelado microcósmicamente.

Este concepto de una sustancia primordial, que acallaría en el concepto moderno de la física del éter como medio en el que se transmite la luz (luego descartado por Einstein), ha sido integrado como una red sutil que vincula todas las cosas. Una red metafísica que tiene su manifestación física. “Según Parménides el propio ser está rodeado por los ‘vínculos de cuerda’ de la poderosa Ananque [la necesidad]. Y en la visión platónica aparece una inmensa luz ‘ligada al cielo como los cañamos que fajan las quillas de las trirremes, abarcando así su completa circunferencia’”, escribe Roberto Calasso. Ananque puede observarse, al igual que la red de energía pránica, como un vínculo “que ciñe circularmente el mundo, está cubierto por una faja coloreada, que podemos ver en el cielo como una Vía Láctea, o también en perfecta miniatura, en el cuerpo de Afrodita[…]“, esta urdimbre que ciñe al mundo es también el amor, las joyas moleculares de la diosa. Afrodita viste un ”cinturon recamado donde residen todos los encantos: allí esta la ternura, el deseo, las palabras susurrantes, la seducción Como Afrodita, el dios Indra también tenía una prenda circular que contiene todas las cosas del universo. Francis Harold Cook, en su libro Hua-Yen Buddhism: The Jewel Net of Indra, describe su collar de perlas:

Lejos en la mansión celestial del gran dios Indra hay una fabulosa red que ha sido colgada por un astuto artífice, de tal manera que se extiende infinitamente en todas direcciones. En sintonía con los gustos extravagantes de las deidades, el artífice ha colgado una joya resplandeciente en cada “ojo” de la red, y como la red es en sí misma infinita en dimensión, las joyas son infinitas en número. Ahí cuelgan las joyas brillando como estrellas de primera magnitud, una suprema visión que sostener. Si seleccionamos arbitrariamente una de estas joyas para inspeccionar y la analizamos de cerca, descubriremos que en su superficie azogada se reflejan todas las demás joyas de la red, infinitas en número. No solo eso, sino que cada una de las joyas reflejadas en esta joya también está reflejando todas las otras joyas, así que hay un número infinito de procesos de reflejo ocurriendo.

Atisbamos aquí una sofisticada e iluminada métafora de esta red que se constituye a partir de la sustancia primordial, que es el vínculo de la unidad en lo múltiple –y que es el registro y la comunicación entre todo lo que existe, como una oficina móvil cósmica del tamaño de uno de esos alfileres en cuya cabeza bailan los ángeles. O el polvo donde residen innumerables budas. O el polvo de Quevedo, el polvo enamorado que sigue flotando en el espacio más allá de la muerte con la memoria del espíritu. O el polvo de la palomilla dorada de la eternidad de Carlos Castaneda.

Dice Erik Davis en su texto Diamond Shards of the Matrix:

El alma teje la red de Indra… Los ngHolos enfatizan que el ser y el mundo están siendo constantemente producidos, que el cosmos es tanto vacío como red. La alusión aquí es al mito hindú de la red de Indra, que los ngHolo’s fusionaron con la imagen del universo como fue imaginada en el Avatamaska Sutra: una monadología infinitamente interrelacionada y anidada en la que la singularidad refleja y encarna una totalidad ilimitada.

Esta red quizás no sea invisible. Por momentos podemos ver el rutilante collar de la divinidad entrelazarse con nuestros cuerpos o con los fenómenos que se sintonizan a nuestro alrededor. Esta es la desnudez del espacio, el desvelo del esplendor. Una red de la cual el internet es sólo una perla. Una red que nos mantendrá inevitablemente unidos con todas las cosas hasta el fin del universo que es inevitablemente también el principio.

Primera detección de un filamento de la ‘red cósmica’ que une el Universo.

Esta imagen muestra el filamento que se extiende unos 2 millones de años-luz iluminado gracias la radiación emitida por el quásar UM287 (en el centro de la imagen). S. Cantalupo, UC Santa Cruz

Esta imagen muestra el filamento que se extiende unos 2 millones de años-luz iluminado gracias la radiación emitida por el quásar UM287 (en el centro de la imagen). S. Cantalupo, UC Santa Cruz

La geometría de las estructuras cósmicas a gran escala nos ayuda a reconstruir los procesos que formaron el universo. Aunque esta primera visión encaja en su mayoría con los modelos existentes, hay una sorpresa que sugiere que están presentes procesos que se escapan a nuestra actual forma de entender el Universo.

Las diferentes teorías y simulaciones de la evolución del Universo sugieren que, a medida que se enfriaba tras el Big Bang, la materia oscura formo una especie de red de filamentos que cruzan el cosmos. Las fuerzas gravitacionales presentes en los “nudos” de estos filamentos provoco que la materia “ordinaria” se aglutinase, permitiendo así la aparición de estrellas y galaxias.

“El problema es que al igual que la materia oscura, la mayor parte de esta red es invisible” comento Sebastiano Cantalupo , de la Universidad de California, Santa Cruz. ’Cuando nos fijamos en el cielo de la noche, vemos galaxias. Las vemos como pequeñas islas de estrellas totalmente inconexas entre sí’ señalo ‘La mayor parte del universo es oscura’.

Anteriormente, los investigadores habían descubierto evidencias que apuntaban a la existencia de esta red cósmica que conecta los cúmulos de galaxias en el universo cercano en forma de filamentos de gas caliente que se extienden mil millones de años luz desde la Vía Láctea. Pero el gas de esta red que se encuentra en el Universo más distante es demasiado frío como para emitir luz por sí mismo.

Por ello Cantalupo trato de detectar la luz que podría iluminar esta red y que procediese de una fuente externa. De esta forma buscaron las fuentes más brillantes del Universo, los discos de gas caliente que rodean los agujeros negros supermasivos en los centros de galaxias distantes, los llamados cuásares. Cuando la luz de estos faros ilumina el gas de uno de estos filamentos cósmicos, el gas puede absorber y reemitir la luz en otra longitud de onda.

Pero detectar esta luz “reciclada” La detección sigue siendo un desafío. El gas de hidrógeno iluminado por el quásar emite luz ultravioleta conocida como radiación alfa Lyman. La distancia al quásar es tan grande que la luz emitida se ‘estira’ por la expansión del Universo, partiendo desde una longitud de onda ultravioleta invisibles hasta alcanzar un tono más visible de color violeta cuando llega hasta el Telescopio Keck. Conociendo la distancia al quásar, los investigadores calcularon la longitud de onda de la radiación alfa Lyman desde esa distancia y construyeron un filtro especial para espectrómetro LRIS del telescopio para obtener una imagen en esa longitud de onda.

El equipo también tenía que enfrentarse al factor suerte, los quásares emiten luz en un haz que surge perpendicular a sus discos galácticos, por lo que no iluminan toda la red cósmica que pueda rodearlos, sino algunos filamentos que se encuentren en el camino de este haz de luz.

Las simulaciones informáticas sugieren que la materia del Universo está distribuida formando una ‘red cósmica’ de filamentos. La intensa radiación emitida por un quásar puede iluminar parte de la red cósmica que lo rodea (resaltado en la imagen) y hacer visible uno de los filamentos. Simulación de Bolshoi, Anatoly Klypin y Joel Primack Recuadro: S. Cantalupo

Así que para Cantalupo fue una sorpresa observar que el primer quásar, llamado UM 287, iluminase un filamento casi de inmediato. ’Fue una noche muy afortunada’, comento. ’Pensé que estas cosas podrían ser extremadamente raras, y así quedé muy sorprendido cuando durante mi primera noche con el Keck detectamos este filamento’. Y resultó que tenía razón sobre la rareza de este evento, ninguno de los otros 10 quásares que estudiaron reveló nada.

UM 287 se encuentra a unos 10.000 millones de años luz de distancia, por lo que la luz que vemos procede de cuando el universo era relativamente joven. El filamento iluminado tiene unos 2 millones de años luz de diámetro, lo suficientemente grande como para extenderse desde la galaxia en la que se encuentra UM 287 hacia el espacio intergaláctico.

En algunos aspectos, el filamento confirma la imagen actual de cómo se formó el Universo. ’Siempre tenía la imagen de la red cósmica en mente, y teníamos algunas ideas de la conexión de las galaxias’, comento Cantalupo.’Pero la manera de ver realmente si el gas está en un filamento o muestra una morfología diferente es mirar en la emisión. Esta es en cierto sentido la primera imagen que tenemos de la red cósmica’.

Sin embargo, el filamento contiene una sorpresa: es mucho más masivo que lo predicho por las simulaciones, al menos diez veces más y parece contener gas suficiente para encender mil millones de soles. ’Esto, probablemente, nos está diciendo que nos estamos perdiendo algunos procesos físicos en los modelos de gas intergaláctico a gran escala’, señalo ‘Todavía hay mucho trabajo por hacer, pero al menos sabemos en qué dirección ir.’

‘Es un objeto muy enigmático’, señalo Joop Schaye del Observatorio Leiden en los Países Bajos, que no participó en el nuevo descubrimiento. ’Estas cosas a menudo conducen a nuevas comprensiones más adelante, cuando son estudiados más cuidadosamente.’

El trabajo fue publicado en la revista Nature y puedes encontrarlo en http://www.nature.com/nature/journal/vaop/ncurrent/full/nature12898.html

http://cl.globedia.com/deteccion-filamento-8216-red-cosmica-8217-une-universo#

¿ Ha Sido Ya Inventada La Máquina Del Tiempo ?

¿ Ha Sido Ya Inventada La Máquina Del Tiempo ?

A mediados del siglo XX el papa Pío XII prohibió a un equipo internacional de investigadores, coordinados por el padre benedictino Pellegrino Ernetti, que continuaran con el diseño de una máquina capaz de obtener voces e imágenes del pasado. Más de cuatro décadas después fue localizado al jefe de aquel equipo. Sus declaraciones apoyan de alguna forma la evidencia que suponen los diferentes vestigios existentes en todo el mundo -como un cuadro del siglo XVII en el que el artista inmortalizó un moderno satélite de comunicaciones, una computadora astronómica del siglo I o huellas humanas impresas en estratos geológicos de cientos de miles de años- y nos permiten intuir que el Tiempo es una dimensión por la que podemos desplazarnos.

Polémica obra del artista italiano Ventura Salimbeni, donde se observa una esfera que pudiera ser un moderno satétite de comunicaciones.
Una pequeña iglesia italiana enclavada en la próspera ciudad, vinícola de Montalcino, a escasos cuarenta kilómetros de Siena, la iglesia de San Pedro alberga aún hoy una de las más desconcertante pinturas que existen en el mundo. Ningún objeto, pintura o legado documental de los que se han podido examinar en la búsqueda de fenómenos que demuestren la existencia de alteraciones -a veces de siglos- en el continuum espacio-temporal. es tan claro como el lienzo que se conserva en Montalcino. Diseñado originalmente en el año 1600 por el artista sienes Ventura Salimbeni (1567-1613), la tela recoge una escena singular: nueve personales, la mayoría ataviados con trajes eclesiásticos de la época, aparecen en torno a un relicario que contiene una hostia consagrada de la que parten varios deslumbrantes rayos de luz. Sobre estos prelados, y por encima de unas nubes grisáceas que separan en dos mitades el cuadro, se encuentran las imágenes de la Trinidad, flanqueadas por dos querubines. El lienzo no pasaría de ser una de tantas representaciones manieristas de los mundos celeste y terrestre, si no fuera por el insólito objeto que aparece en medio de los tres personales divinos y que acapara el protagonismo de toda la obra.

A primera vista parece un simple objeto azulado que bien podría representar el globo terráqueo. Pero examinado con más detenimiento se aprecia que semejante interpretación es errónea. La existencia de al menos tres líneas longitudinales a lo largo de la curvatura de esta extraña esfera y una banda central a modo de “cinturón”, presentan todo el aspecto de junturas de varias piezas de apariencia metálica. No menos sorprendentes son las dos extremidades en forma de antenas asida por las divinas figuras de Dios y Jesús, respectivamente, y que no dejan lugar a dudas -a los ojos, claro está, de un hombre habituado a tecnología contemporánea- de que nos estamos enfrentando a la primera representación artística de un moderno satélite de comunicaciones. Quizá a uno de los primeros modelos puestos en órbita, como el Sputnik soviético o el Vanguard norteamericano.

Roberto Cappelli, profesor de Montalcino que lleva estudiando y terciando polémicas sobre esta tela desde hace muchos años, recuerda con detalle cómo comenzó a interesarse por esta obra:
«Hace ahora más de tres décadas durante la celebración de una ceremonia religiosa en la iglesia de San Pedro, me fijé en el cuadro de Salimbeni y, particularmente, en su parte superior. Me llamó tanto la atención que decidimos subir hasta el objeto que aparece en el centro del cuadro, utilizando una escalera. Se trata de una esfera aparentemente similar a las que se encuentran en otros cuadros de todas las épocas, pero éste presentaba, además, un par de antenas que impiden que se interprete como una imagen del mundo o una figuración de la hostia. Además -acaba precisando- las ‘antenas’, vistas de cerca, parece que estén enroscadas a la esfera.»

Satélite Sputnik I Cuadro de Salimbeni Satélite Vanguard II

Cappelli habla observado bien. Durante estos largos años ha dedicado muchas horas a la observación de los más ínfimos detalles de la obra. Su convencimiento de que lo que está allí representado no puede ser sino uno de los primeros satélites contemporáneos, deja sin aliento a sus más acérrimos críticos. Uno de ellos, el también profesor Alberto Piazzi sostiene que la esfera de Montalcino es una representación artística de la Tierra y que las dos antenas no son sino cetros divinos estilizados, que dan al observador la impresión de dominio de la Trinidad sobre los designios del planeta.

Algo Más Que Una Apariencia

Cuadro de Ventura Salimbeni donde se aprecia la transparencia de la paloma.
En el único punto donde convergen ambos profesores en sus discusiones es en lo extraño de la protuberancia circular que aparece en la parte inferior izquierda de la esfera. La lógica más elemental vuelve a dar la razón a Cappelli, a pesar de que pueda escandalizar a los que defienden la existencia de un Tiempo que discurre sólo en un sentido: hacia delante. Efectivamente, en el caso del satélite Vanguard norteamericano (especialmente el Vanguard II, lanzado por la NASA en Febrero de 1959) se aprecia una protuberancia idéntica a la dibujada en Montalcino, y que correspondía técnicamente al objetivo de una cámara que debía de recoger y emitir imágenes a la Tierra. La precisión en cuanto a la situación de este elemento en la obra de Salimbeni, y en cuanto a la ubicación de las dos “antenas” -que tanto en el Sputnik I como en el Vanguard II son cuatro-, no puede obedecer a una simple casualidad.

Pero lo intrigante de este objeto no termina aquí, ya que el “satélite” no sólo parece tal, sino que pictóricamente se comporta como un emisor de imágenes. El detalle es perceptible en la parte inferior izquierda del lienzo. Allí, sobre la cabeza de un prelado (presumiblemente el papa Clemente VIII, contemporáneo a la realización de esta obra, aparece por segunda vez el Espíritu Santo. El primer lugar donde se observa la paloma sagrada es entre las dos antenas del “satélite”. Pues bien, una nueva paloma aparece sobre Clemente VIII justo en línea recta con el “objetivo” de la cámara emisora de la esfera. Y lo que es más intrigante: esta segunda paloma, observada detenidamente, es semitransparente, viéndose a través de ella los contornos de los objetos del fondo, remarcando la impresión de que se trata de una imagen transmitida, y no la paloma “original”. De nuevo la casualidad no es la interpretación más oportuna.

Poca -o más bien ninguna- luz sobre la naturaleza de la esfera que nos ocupa encontramos en los títulos que se atribuyen a esta obra. No existe un criterio firme a la hora de clasificar este cuadro de Salimbeni, siendo dos los títulos -en cierta forma semejantes- que se barajan. Para Marilena Bigi, del grupo cultural Los Argonautas, de Montalcino, la obra recibe el titulo de “Disputa del Santísimo Sacramento”, aunque no faltan los defensores de la segunda propuesta: “Glorificación de la Eucaristía”. Para aquellos que tengan la tentación de ver en la esfera la representación de la hostia, nunca estará de más advertir que la sagrada toma cristiana se encuentra dibujada justo bajo la capa de nubes que separa la escena divina de la terrena, en medio de los impasibles prelados. Por lo tanto, nuestro ‘satélite’ no es el responsable del título.

Oscuras Relaciónes

Cúpula de la basílica de San Pedro del Vaticano. En ella podemos observar una esfera coronando la cúpula. ¿Pudo haberse inspirado Salimbeni en esta esfera para pintar su cuadro?.
El caballero Bevilacqua, como también se conoció a Salimbeni en su época, presenta una biografía que a duras penas nos ayuda a deducir su interés particular por dejar un legado tan sorprendente como el de Montalcino. Hijo del también pintor Arcangelo Salimbeni, Ventura marcha muy joven a Roma para perfeccionar su estilo artístico. Allí permanecerá hasta 1595, habiendo trabajado con anterioridad en la decoración del tercer piso del palacio Vaticano. A regreso a Siena -su ciudad natal- comenzará una frenética actividad pictórica, que le llevará a Montalcino en varias ocasiones para cumplir con encargos bien concretos. Sólo un documento fechado en el año 1600 (fecha en que diseñó el “satélite’), y que hoy se conserva en la iglesia de la patrona de Montalcino, la Virgen del Socorro, da fe de esta clase de encargos. Al parecer, simultáneamente a la realización de la obra que hoy reposa en San Pedro de Montalcino, Salimbeni realizó otra por la que recibió sesenta escudos de oro y que hoy se halla en paradero desconocido. Ignoramos, pues, si en aquel lienzo inscribió alguna otra singularidad que nos ayudara a interpretar el enigmático objeto al que nos referimos.

Mucho se ha especulado sobre qué pudo haber inspirado al autor para llevar a cabo semejante representación. Desde la posibilidad de que tuviera acceso a una “falla temporal” que le permitiera ver un objeto del futuro (y, en cualquier caso, cabría preguntarse por qué vio un satélite y no cualquier otro objeto contemporáneo más común), o que hubiese tenido una premonición concreta sobre este aparato en particular. No obstante, hay un detalle que añadir a estas especulaciones, y que coloca el acento de esta polémica sobre los conocimientos que poseerían de determinados aspectos concretos, incluso de carácter futurista, los papas de Roma. Es decir en 1592 llega Clemente VIII al sillón de Pedro. Este papa, uno de los más cultos del periodo y que, entre otras cosas, puso en marcha la Biblia Clementina (que aún hoy es el texto bíblico oficialmente reconocido), destacó de la mediocridad de sus predecesores al lograr que el futuro rey de Francia Enrique IV renegase de la fe protestante, regresando a las filas del catolicismo. Se presume que debió de tener algún encuentro con Salimbeni, si bien éste pudo haberse limitado a seguir su trayectoria desde lejos. Y es que el artista, probablemente, no representó gratuitamente a Clemente VIII en su misterioso cuadro.
En Noviembre de 1595 este papa, tras su triunfo diplomático con el “affaire” Enrique IV, ordenó rematar -en conmemoración de este hecho histórico- la cúpula de la basílica de San Pedro del Vaticano con un singular objeto. Hipólito Aldobrandini -éste era el verdadero nombre del papa Clemente- ordenó a Sebastián Torrigiani que fundiese una colosal bola de metal, en cuyo interior había cabida para dieciséis personas. Sobre ella colocó una gigantesca cruz metálica, y ordenó que aquel objeto coronase el centro de la cristiandad desde la cúpula diseñada por Miguel Ángel. ¿Se inspiró Salimbeni en este desproporcionado objeto mandado construir por Clemente VIII? Y si fuera así, ¿por qué dotó a su inspiración de detalles que hoy sólo se encuentran en los primeros satélites artificiales?… El misterio permanece.

Objetos Fuera De Su Tiempo

Piezas originales de la máquina de Antikythera
Igual de irresoluble que el misterio del cuadro de Montalcino son otros objetos y pinturas diseminados alrededor del mundo que parecen demostrar que, o bien somos unos perfectos desconocedores de nuestro pasado, o bien que ha habido “interferencias temporales” en uno u otro momento. Y nos estamos refiriendo a hechos, no a especulaciones. Por lo prolijo de esta clase de objetos (muchos de ellos menos demostrativos que el legado de Salimbeni) apenas nos detendremos en algunos de los más significativos ooparts (out of place artifacts) u objetos fuera de su tiempo.

De todos ellos el más sorprendente es -sin duda- la máquina de Antikythera, descubierta en 1900 por unos pescadores de esponjas griegos que faenaban en las inmediaciones de una isla del mismo nombre. El objeto en cuestión, descubierto entre los restos de un naufragio de un barco griego de casi dos mil años de antigüedad, presenta un insólito cuadro de ruedas dentadas -una veintena, a decir de Valerios Stais, del Museo Nacional de Atenas, quien examinó por primera vez la máquina en 1902-.

Reconstrucción de la máquina de Antikythera

Después del análisis minucioso del resto de los materiales recuperados de aquel naufragio, se dató en tomo al año 65 d.C. la fecha del desgraciado incidente marino. Lo que, de por sí, convierte a aquel mecanismo dotado de una compleja red de ruedas dentadas en algo anacrónico. No obstante, las inscripciones halladas en los metales del extraño mecanismo no contradicen esa fecha, sino que corroboran que la máquina pertenece a los primeros momentos del siglo I. La inscripción más larga que se conserva sobre los restos de metal hallados es extraordinariamente similar a un calendario astronómico elaborado en el año 77 d.C.

Hasta Abril de 1974, en que la revista Scienttfic American publicó un articulo del profesor Derek J. de Solla Price, de la Universidad de Yale, el objeto sólo fue un tema más de discusión entre los amantes de las anomalías históricas. Price, gracias a este trabajo y a otros que vinieron después, redimensionó el problema de Antlkythera. Reconoció haber comenzado a restaurar la máquina a primeros de los años cincuenta y haber sometido a rayos X, en 1972, el todavía amasijo de metal rescatado en Antikythera; resolviendo, tras sus observaciones, que se trataba de una especie de computadora astronómica bien precisa. Construida con ruedas de cobre, la máquina debía de haber contenido alrededor de treinta ruedas dentadas, con sus correspondientes diferenciales, y pudo haber estado dentro de una cala cubierta de inscripciones. Su descubrimiento puso de manifiesto algo que puede extenderse a posteriores hallazgos: fuera, probablemente, del uso común de los contemporáneos de la época helénica, hubo una casta de hombres que manejaron una tecnología que -en el caso del objeto de Antikythera- no volveremos a encontrar hasta bien entrado el siglo XVI. ¿De nuevo el Tiempo nos vuelve a jugar malas pasadas?

Esta calavera de cuarzo fue encontrada en las ruinas mayas de Lubaantun en 1927. Sólo existe otra igual conservada, en el Museo de la Humanidad de Londres.
Tan polémica como la máquina de Antikythera es el extraño cráneo de cristal hallado en 1927 por Anna Mitchell-Hedges, hija adoptiva del polémico explorador británico Frederik Mitchell-Hedges, en las ruinas mayas de Lubaantun, situadas en los bosques tropicales de Belice, en la Guayana británica. El cráneo, perfectamente tallado en cristal de roca, presentaba un alto grado de dureza (siete sobre diez, en la escala de Mohs, para ser precisos), de lo que se deducía que sólo mediante fundición del mineral y utilizando un molde, o mediante el uso de un diamante por un hábil orfebre, podría obtenerse algo parecido. Pero los mayas no poseían la suficiente capacidad técnica -desde la óptica arqueológica tradicionalmente admitida- como para enfrentarse a semejante empresa artística. Treinta y ocho años antes, un soldado mexicano descubrió en su país una calavera similar, que -a diferencia de la de Lubaantun- no podía mover su mandíbula. Posteriores análisis del hallazgo de Mitchell-Hedges, conducidos en 1970 por la compañía norteamericana Hewlett-Packard, contribuyeron a avivar la polémica sobre su fabricación, ya que demostraron que se confecciono en una sola pieza, y que sobre su superficie no existe ni una sola muesca de las herramientas presumiblemente empleadas. Hewlett-Packard concluyó sus apreciaciones sobre el objeto asegurando que se necesitarían al menos tres siglos de trabajos manuales ininterrumpidos, en época maya, para obtener un resultado así

Penden sobre estos dos cráneos acusaciones de fraude. Es decir, la presunción de que no fueron elaborados -tal y como se pretende- por las culturas en cuyas ruinas se hallaron. Pero ninguna de las acusaciones, hasta el momento, ha podido ser demostrada como cierta. Ooparts de singulares características pueden hallarse en todos los rincones del mundo, casi como si quisieran demostrar, en silencio, que algunos planteamientos modernos de la Física teórica sobre la posibilidad de viajar en el tiempo, son validos. Huellas de zapatos encontradas en estratos geológicos de hace dos o tres millones de años, como las que se rescataron en la prisión estatal de Carson City (Nevada, EE.UU.) en 1882, o la huella de zapato descubierta a mediados del siglo pasado en el desierto del Gobi por un equipo de paleontólogos, en un estrato fechado en unos doscientos millones de años de antigüedad, nos obligan a replanteamos los conceptos de linealidad del tiempo. El propio Stephen Hawking. ante las especulaciones que la Física ha formulado en estos últimos años sobre la variabilidad de la continuidad del Tiempo, aseguró en Octubre de 1987 en Madrid que: «algún día será posible viajar por el Tiempo. Si hace un año me lo hubieran preguntado, hubiera contestado que era imposible».

El Extraño Proyecto Del «Cronovisor»

Supueta imagen de Jesuscrito en la cruz, obetenida mediante el extraño proyecto del cronovisor.
¿Y si alguien hubiera dado ya ese salto? Trasladémonos a Venecia. Allí, frente a la Plaza San Marcos, y al otro lado del gran canal. se encuentra encerrado uno de los misterios mas desconcertantes -a la vez que ignorados- de nuestros días. En la isla de San Giorgio, copada en su totalidad por instalaciones de los monjes benedictinos y de la Fundación Giorgio Cini, dedicada a la acogida y educación de los hijos huérfanos de pescadores, se esconde de su pasado el padre Pellegrino Ernetti. Profesor de “Prelolofonía” (es decir, de música anterior al año mil) en el Conservatorio Benedetto Marcello de Venecia, Ernetti oculta sus investigaciones sobre el tema del Tiempo, ocupándose en la actualidad de recibir y tratar entre cuatrocientas y quinientas personas semanales aquejadas de estar poseídas por el diablo. Es ¡exorcista!.

El padre Ernetti no ha querido dar muchas explicaciones sobre este tema, de cómo él, ayudado de un nutrido equipo de científicos europeos, había estado diseñando -en plenos años cuarenta- una máquina capaz de fotografiar el pasado. «El principio es muy sencillo: las ondas visibles y sonoras del pasado no se destruyen. Y no lo hacen porque son energía. La grandeza de nuestro invento, que llamamos Cronovisor, está en poder recuperar esa energía y recomponer las escenas».

Ernetti hizo varias declaraciones apresuradas a la prensa italiana de finales de los años cuarenta. Aseguró haber recompuesto, en su versión original, la oficialmente desaparecida obra Thyestes, elaborada por Quinto Ennio y representada en Roma hacia el año 169 d.C. También aseguró haber obtenido el texto original de las Tablas de la Ley entregadas por Yahvéh a Moisés en el Monte Sinai, aparte de otras singulares “fotografías” obtenidas de la destrucción de Sodoma y Gomorra, y de otros trascendentales episodios bíblicos.

El eje de su planteamiento se centra en la poco científica admisión de la existencia del éter, en donde se recogerían todas y cada una de las acciones externas emprendidas por los seres humanos. Según Emetti, cada uno de nosotros emite millones de ondas a lo largo de la vida, que quedan atrapadas en alguna parte. Después, gracias a la utilización del instrumental adecuado para acceder a ese estadio de información y decodificar las ondas que se están buscando (en lo que, a decir del investigador francés Robert Charroux, se emplearía un oscilógrafo catódico que lograría reconstruir las emisiones originales) se puede acceder a las imágenes y sonidos que se deseen. La siguiente entrevista fue realizada por el investigador, y ahora director de la revista Más Allá, Javier Sierra:
-«Pero todo ha terminado -dice el padre Ernetti-. Yo ya hablé. El papa Pío XII nos prohibió que divulgáramos cualquier detalle sobre esta investigación, porque la máquina del pasado es muy peligrosa. Puede cortar la conciencia de libertad del hombre, ya que con este aparato se podrá conocer qué has estado haciendo esta mañana, dónde, cuándo, cómo…»

-¿Sigue usted manteniendo, a pesar de los años, que todavía posee el texto original de las Tablas de la Ley?

-«Sí, lo tenemos. Pero no podemos desvelar nada. Lo siento.»

-¿Y cuándo cree que podrá hablar, padre?

-«No lo sé. Ya sabe que hay muchas cosas que reciben el nombre de Secretos de Estado…»

-¿Del Vaticano?

-«No. De todos los Estados. Por eso no es posible hablar.»

-¿Todas las investigaciones que se hicieron con la máquina se realizaron en Venecia?

-«No. En todo el mundo.»

-No sabe cuándo dejará de ser secreto, ¿verdad?

-«Espero que pronto, pero es muy difícil. Se revelarán demasiados secretos.»

-¿Cambiaría mucho nuestra concepción de la Historia del Hombre?

-«Mucho. Incluso las lenguas serían irreconocibles…».

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Enigmas y Misterios “La Cueva de los Tayos, Ecuador”.

Enigmas y Misterios “La Cueva de los Tayos, Ecuador”.

La cueva de los Tayos es uno de los lugares con mas enigmas y misterios de todos los conocidos, fue revelada al mundo por Juan Moricz en 1969 por ser un lugar donde existían objetos de un gran valor, pero que principalmente consistían en unas planchas metálicas las cuales contenían unos dibujos e inscripciones pertenecientes a una antigua civilización al parecer no humana, pues también se encontraron diferentes objetos Ooparts. Para mayor misterio muchos de los objetos encontrados fueron confiscados por hombres de negro según algunas fuentes. Estacueva de los Tayos en Ecuador antes de que Juan Moricz la revelara al mundo ya era frecuentada por los indígenas de zona que solían entrar en ella por los polluelos de unas aves que suelen anidar en el interior de la cueva. Después de que Juan Moricz hiciera la primera expedición muchos fueron los interesados en este misterioso lugar y es que las placas metálicas eran muy extrañas y revelaban simbolos muy conocidos por todos como inscripciones y dibujos similares a los de la antiguascivilizaciones Sumerias o civilizaciones hindúes pero en esta ocasión encontrado en América del Sur mas concretamente en la cueva de los Tayos en Ecuador.

Erich Von Danniken se intereso por el hallazgo incluso realizo alguna expedición a la cueva de los Tayospara que poco tiempo después escribiera un libro (el oro de los dioses), tal vez con la intención de que tuviera éxito, imagino una civilización antigua muy avanzada de extraterrestres que habito la Tierra hace 250000 años, y que una biblioteca con la historia de la humanidad de los últimos 250000 años aguarda en la cueva. El libro tuvo un gran éxito con mas de 5 millones de lectores, pero se revelo una gran imaginación por parte del escritor.

Una “conspiranoia” corre entre los mas conspiranoicos y es que la cueva de los Tayostambién fue visitada por Neil Armstrong el primer astronauta que piso la Luna. Según la conspiranoia Neil Armstrong pertenecia a los masones y la intención de su expedición que estaba compuesta por un equipo en principio británico-ecuatoriano pero que no era así, si no que se trataba de un grupo britano-estadounidense financiado por las élites y poderes mundiales para ocultar lo que había en la cueva. Los Iluminatis estaban tras la expedición y Neil Armstrong fue enviado por un evento de un aniversario nacional norteamericano. Lo del aniversario fue pretexto para mandar a uno de los hombres que habían encontrado en la Luna vestigios de civilizaciones antiguas en la Luna y pudiera comparar lo encontrado en la cueva de los Tayos con lo descubierto en las misiones de la Luna ocultado a la humanidad. En estas misiones se encontraron ruinas en la Luna y después fueron borradas de la existencia con el fin de continuar ocultando la información a la humanidad y seguir con el poder mundial el cual obstentan las élites mundiales gracias a ocultar la información, o otra de las versiones es que tienen miedo a como reaccionaria la humanidad a esta información del pasado y por este motivo se oculta la verdad.

No podemos demostrar que estas teorias conspiranoicas sean ciertas o tan solo se trate de la imaginacion de algunos, pero tampoco se descartan como ciertas, pues como muchos enigmas están ocultos y se revelan pasados 30 o 40 años como por ejemplo los últimosexpedientes ovnis revelados por el FBI. ¿Porque se revelan ahora? después de 40 años, acaso ahora estamos mas preparados para que puedan ser revelados, estos son otros temas de los cuales ya comentaremos en próximos artículos, espero que entiendan a que me refiero.
La cueva de los Tayos ubicada en Ecuador esta llena misterios y teorías conspiranoicas pero lo cierto es que las placas metálicas encontradas en este lugar son muy misteriosas y dan rienda suelta a la imaginacion hasta que sean descifradas o hagan algún otro hallazgo sorprendente en el sitio y sea revelado a la humanidad.

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Las impresionantes formas del “enjambre” de robots de Harvard.

VIDEO -> https://www.youtube.com/watch?v=OxQ3YMtAlts&hd=1

Son cilíndricos, del porte de un rollo de sushi, pero prometen revolucionar la tecnología.

Ingenieros en EE.UU. construyeron un enjambre de más de 1.000 pequeños robots que pueden alinearse en distintas formas.

Y los científicos de todo el mundo aseguran que es una hazaña, un punto de inflexión entre la ingeniería de enjambre y la robótica.
Pequeños obreros
Los robots, de 3 cm de ancho, son idénticos entre sí. A ellos se les da una imagen de la forma deseada, y luego trabajan juntos para realizarla.
Pueden tardar hasta 12 horas, pero el resultado es la mayor pila de robots jamás construida -y estudiada- de esta manera.
Inspirado por ejemplos biológicos, como las células que forman los órganos o las hormigas que construyen puentes, el trabajo podría ayudar a desarrollar herramientas y estructuras de autoensamblaje.
“Cada robot es idéntico y les damos a todos el mismo programa,” explicó Michael Rubenstein, autor principal del estudio, que se publica en la revista Science.
“Lo único que tienen que seguir, para tomar decisiones, es lo que hacen sus vecinos”.
Rubenstein y sus colegas de la Universidad de Harvard los apodaron los “kilobots” y construyeron 1.024 de ellos de una vez, el mismo número que los bytes en un kilobyte.
Cada kilobot arrastra tres patas delgadas rectas, una solución más barata que las ruedas. Y el espacio donde trabajan es un gran cuadrado de madera, del tamaño de una mesa de billar, el que termina en bordes especiales para que no se salgan del contorno.

Los investigadores se basaron en el comportamiento de las hormigas para crear la tecnología.
Luces parpadeantes
Al inicio del experimento, la multitud de kilobots se agrupa junta en un lado.
Por encima cuelga una luz infrarroja, que puede comunicarse con el enjambre gracias a un sensor de infrarrojos situado en la parte inferior de cada robot.
Esa luz sólo envía un comando: “anda”.
Cuando eso sucede, todos los robots inician su programa. El mismo programa para todos.
En primer lugar se iniciará una selección aleatoria. Los que estén en condiciones de avanzar, avanzan poco a poco, lentamente alrededor de la mesa y hacen parpadear sus propias luces infrarrojas para transmitir información a los demás kilobots cerca.
Para saber cómo iniciar la forma para la que han sido programados, cuatro robots “semilla” son colocados en la posición adecuada por uno de los científicos. Estos robots dan comienzo a un sistema de coordenadas, que se propaga por el enjambre a través de esas luces infrarrojas, rebotando a través de la mesa desde cualquier robot que transmite a cualquiera que “escucha”, dentro de 10 cm.
“Cada robot mira su estado actual, o sea, se pregunta qué he hecho en el pasado.
Y también mira lo que sus vecinos están haciendo, basado en la comunicación. Así, toma sus propias decisiones”, le dice Rubenstein a la BBC.
“Al ejecutar este programa idéntico, todos los robots son capaces de hacer turnos para unirse a la forma”.

Formar la estrella tomó más de 11 horas, mientras la forma de la derecha se demoró casi seis horas.
Punto de inflexión
Las aplicaciones potenciales van mucho más allá de realizar formas en una mesa muy grande y muy lentamente.
“Vamos a ver un gran número de robots trabajando juntos cada vez más seguido”, comenta Radhika Nagpal, quien dirige el laboratorio donde se realizaron los experimentos.
“Ya sea cientos de robots cooperando en la limpieza ambiental o en la rápida respuesta a un desastre, o millones de vehículos autoconducidos en nuestras carreteras”.
“La comprensión de cómo diseñar ‘buenos’ sistemas a esa escala será fundamental”.
Y Sus pares de otros puntos del globo reconocen el hito.
“La realización de un auto ensamblaje con un enjambre de 1.000 robots es una hazaña notable”, asegura Sabine Hauert, profesora de robótica de la Universidad de Bristol.
Según la académica, el estudio muestra que estamos llegando a un “punto de inflexión” en la ingeniería de enjambre, donde la informática y el hardware pueden fusionarse en grandes experimentos como estos.
Roderich Gross, ingeniero en robótica de la Universidad de Sheffield, dice sin vergüenza que es un admirador del experimento: su laboratorio ha adquirido 900 de los robots, para ejecutar sus propias pruebas.
“El sistema Kilobots de Harvard no sólo es el más grande enjambre de robots en el mundo, sino también un excelente banco de pruebas que nos permite validar algoritmos distribuidos en la práctica”, cuenta.
“Los enjambres Kilobot son capaces de alcanzar una forma arbitraria. Esto va mucho más allá de hacer arte con la robótica, porque el algoritmo hace frente a un gran número de robots, incluso en presencia de fallas”.
William Harwin, profesor de cibernética de la Universidad de Reading, destaca la escala del proyecto y la mano de obra involucrada. “Lo más impresionante es que construyeron 1.000 robots”, dice.
Encontrar la manera de transferir este tipo de nueva tecnología rápidamente a la línea de producción es el gran desafío, según Hardwin.

Curso lento
Individualmente, los Kilobots tienen capacidades muy limitadas y también cometen errores.
Pero el algoritmo hecho especialmente para regir su comportamiento es capaz de superar estas limitaciones.
Para el diseño de su enjambre robótico, los investigadores se inspiraron particularmente en las hormigas.
Masas de hormigas guerreras, explica Rubenstein, también producen estructuras que desafían las limitaciones de un individuo de seis patas.
“Las estructuras que forman las hormigas son relativamente diferentes a la estructura que hemos sido capaces de formar, pero es el mismo tipo de principio”, dijo.
Todo el proceso consume una increíble cantidad de tiempo.
Rubenstein dice que no ha querido sacar los robots para mostrarlos, ni siquiera los ordena cuando terminan. “Simplemente los dejamos sentados en la mesa Se necesitaría un par de horas para empacarlos en una caja”.
Incluso, ver las imágenes programadas tomar forma toma entre seis y 12 horas. Una actividad bastante poco interesante para las masas de espectadores.
“No es muy emocionante”, dice Rubenstein, quien en general se queda rondando alrededor, para tomar notas en caso de un percance. “En realidad, ver la el experimento en vivo es como mirar pintura seca”.
No obstante, los kilobots han atraído un interés considerable desde que el primer equipo de ellos se dio a conocer en una conferencia en 2012. Todo el código con que trabajan es de código abierto, y una empresa está vendiendo los robots por unos US$100 cada uno.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/08/140815_tecnologia_enjambre_robots_kilobots_ch.shtml?ocid=socialflow_facebook

Detectan un nuevo tipo de señales procedente de materia oscura.

Los científicos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, en Cambridge, Massachusetts, detectan un nuevo tipo de señales procedente de los cúmulos de materia oscura en el espacio intergaláctico.

A menudo las galaxias parecen agruparse en grandes cúmulos o clústeres dominados por esta materia oscura. La Vía Láctea –en que se encuentra la Tierra– no es ninguna excepción. Esta pertenece al llamado ‘grupo local’, que está formado por alrededor de tres docenas de galaxias incluida la de Andrómeda (que está situada a unos dos millones de años luz).

El espacio intergaláctico está lleno de gas calentado a diez millones de grados y enriquecido con elementos pesados que han escapado de las galaxias a lo largo de millones de años de evolución estelar.

Estos elementos gaseosos pueden ser detectados a partir de sus líneas de emisión en rayos X e incluyen oxígeno, neón, magnesio, silicio, azufre, argón, calcio, hierro, níquel e incluso cromo y manganeso.

Junto a ellos, los científicos han descubierto señales que no proceden de elementos químicos conocidos. En consecuencia, los especialistas han sugerido que la señal sea el resultado de la desintegración de una partícula propuesta para explicar la materia oscura, el llamado neutrino estéril, según informa la página web del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian.

Hasta ahora nunca se ha podido detectar ni confirmar científicamente la existencia de materia oscura. Por ello, de confirmarse la hipótesis de los neutrinos estériles, el descubrimiento sería muy importante.

Confirmar la presencia de la señal y establecer su origen será posible en 2015, cuando los japoneses pongan en órbita el observatorio de rayos X Astro-H, como asegura Esra Bulbul, líder del equipo de investigadores del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/137104-detectar-senales-materia-oscura-espacio

Newton, Isaac: "La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo.