Conflicto insurreccional en Chile – Publicación Especial por Edward Cáliz.

Antecedentes generales

El 16 de octubre de 2019 la Organización de Estados Americanos (OEA) emitió un comunicado de prensa, donde se describe que “las actuales corrientes de desestabilización de los sistemas políticos del continente tienen su origen en la estrategia de las dictaduras bolivariana y cubana, que buscan nuevamente reposicionarse, no a través de un proceso de reinstitucionalización y redemocratización, sino a través de su vieja metodología de exportar polarización y malas prácticas, pero esencialmente financiar, apoyar y promover conflicto político y social. Las “brisas bolivarianas”, a las que ha hecho referencia el presidente de la ilegítima asamblea nacional constituyente bolivariana, han traído desestabilización, violencia, narcotráfico, muerte y corrupción”[1].Luego, 2 días después, el 18 de octubre de 2019, se iniciaron las movilizaciones en Santiago de Chile con la evasión masiva en el Metro de Santiago, abiertamente promovido por el Partido Comunista y el Frente Amplio, trayendo como consecuencia una perfecta sincronización en los incendios que afectaron a una veintena de estaciones del tren subterráneo.A estas alturas, los antecedentes de inteligencia internacional revelan que gran parte del financiamiento de la insurrección que se está viviendo en Chile, proviene precisamente del narcotráfico, particularmente del Cartel de los Soles, el mayor cartel de narcotráfico en la actualidad en Latinoamérica, entre cuyos líderes se encuentra Diosdado Cabello, hombre de confianza del narco-dictador Nicolás Maduro y operando además en concomitancia con las guerrillas de las FARC y el ELN[2].Estas guerrillas, después del acuerdo de paz en Colombia, migraron hacia la zona occidental de Venezuela y tienen el monopolio en la producción de clorhidrato cocaína, el control de la zona fronteriza con Colombia y el tráfico ilícito de combustibles desde y hacia Venezuela. Estas acciones están financiando el conflicto insurreccional en los países de Latinoamérica, entre ellos Chile, bajo claros objetivos preestablecidos por el Foro de Sao Paulo, tal como lo ha descrito el propio Nicolás Maduro y Diosdado Cabello.[3]

Agentes articuladores del movimiento insurreccional

Actualmente hay un proceso de desestabilización en toda la región latinoamericana que busca el derrocamiento de los gobiernos de Ecuador, Colombia y Chile, existiendo para ello una articulación de fuerzas criminales que están actuando en las movilizaciones con el objeto de incrementar las fisuras del sistema político y del Estado y hacer sucumbir a sus democracias.En Chile, detrás de ello, se encuentra el Partido Comunista y el Frente Amplio, junto a sus distintas facciones, siendo el motor de empuje a las movilizaciones sociales e intentando desestabilizar a las fuerzas de orden y seguridad, por medio de una permanente campaña comunicacional tendiente a desacreditar el accionar de Carabineros de Chile en el restablecimiento del orden y utilizando la exageración y el falseamiento de hechos tildados como violaciones a los derechos humanos.Para ello el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), organismo fuertemente politizado al alero del Partido Comunista, en conjunto con movimientos sociales subversivos y anárquicos han distorsionado el acontecimiento de hechos en los que la fuerza pública ha debido actuar, generando situaciones forzadas para imputar falsas acusaciones en contra del personal de Carabineros y Militares.Lo anterior, obedece a una estrategia de desestabilización de la democracia por medio del financiamiento de movimientos políticos, sociales, subversivos y anárquicos en que se han distorsionado las dinámicas políticas de los países afectados, implementando en Chile una verdadera dictadura del pensamiento en las universidades, donde han institucionalizado sofisticadas estructuras de cooptación, represión, desestabilización y de propaganda mediática, bajo el auspicio de las dictaduras venezolana y cubana, cuyo único fin es el de instalar un gobierno ideológicamente concordante a lo que se espera será la Unión de Repúblicas Socialistas Hispanas (URSH), haciendo un símil de lo que fue la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)[4].

El Grupo de Puebla

El Grupo de Puebla, es una variante del Foro de Sao Paulo, creado en la ciudad de Puebla, México, pero refundado esta vez con un nombre distinto, principalmente por los escándalos de corrupción y de vínculos al crimen organizado de sus principales líderes como Ignacio Lula Da Silva, Hugo Chávez y Evo Morales, entre otros.El Grupo de Puebla ha dejado estipulado que propenden a crear Unión de Repúblicas Socialistas Hispanas (URSH), con miras a que cada “provincia” (país) estén supeditadas al dominio y control de las dictaduras de Cuba y Venezuela. Dentro de los líderes políticos de Chile en este grupo se encuentra Marco Enríquez Ominami (MEO) y su vinculación con el “estallido social” se centra en seguir apoyando las movilizaciones, por cuanto en Chile se pretende derrocar el actual gobierno del presidente Sebastián Piñera.En consecuencia, el Grupo de Puebla, siegue siendo el eje conductor de las movilizaciones que se lleven adelante en Latinoamérica con miras de cumplir con los objetivos trazados de generan un continente conformado con “repúblicas sin fronteras” y mandatados por lineamientos de las dictaduras cubana y venezolana.

Origen del conflicto insurreccional

El conflicto insurreccional en Chile tiene su origen a comienzos de los 90’s y se basa en un proceso de deconstrucción de la sociedad chilena, básicamente, la intervención de diversos aspectos culturales que han propiciado el adoctrinamiento de jóvenes y provocado la formación de adolescentes y adultos jóvenes simpatizantes del “anarco-comunismo” que pretende abolir el Estado Chileno actual y su sistema económico “neoliberal”.La estrategia para el copamiento del sistema educativo escolar y universitario se basó en los postulados de Antonio Gramsci, cuyos ideales reformistas del marxismo le llevaron a plantear el concepto de “Hegemonía Cultural”, principalmente a través de cambios culturales como la modificación en la educación temprana (adoctrinamiento), la separación del hombre con Dios (eliminar valores de la fe y moral) y controlar los medios de comunicación (control de consciencias).El copamiento del sistema educativo, tanto a nivel primario, secundario y universitario, está siendo llevado bajo ejes del neo-marxismo, con profesores que se formaron en la década de los 90’s (y en adelante), bajo lineamientos del socialismo del siglo XXI impuestos por el Foro de Sao Paulo para crear niños y jóvenes con elementos de la ideología de género, la distorsión de la Historia de Chile y la falta de Educación Cívica para empoderados de derechos, pero ignorantes de deberes y con una fuerte aversión a la verticalidad, es decir, de no reconocer ningún tipo de autoridad, ni siquiera la de sus propios progenitores.Hoy, gracias a este trabajo de “educación insurreccional” la izquierda chilena cuenta con una generación de jóvenes, en su gran mayoría desertores del sistema educativo tradicional, pero adoctrinados en la insurrección. De ahí la percepción de tener la capacidad de enfrentar a la fuerza pública, sin respeto ni miedo de sus consecuencias (ACAB-1312)[5].

Neutralización del sistema de inteligencia

Con la llegada de la democracia en 1990 el sistema de inteligencia nacional se vio fuertemente intervenido, a propósito de las acciones desarrolladas en el régimen militar y que gran parte de los políticos que asumieron cargos públicos tanto en el primer gobierno de la Concertación como en los demás gobiernos de la misma bancada política, habían sido objeto del sistema de inteligencia durante el gobierno de Pinochet.Las acciones sobrevinientes en las décadas posteriores, bajo el liderazgo del partido comunista y las pretensiones de toda la izquierda radical de establecer un sistema socialista-comunista para Chile, debían estar libres de toda operación de inteligencia que les obstaculizara el objetivo final. De ahí, por ejemplo, bullada fue la noticia de informes de inteligencia del año 2004 que anticipaban la intervención de miembros de las FARC en labores de cooperación guerrillera en la Araucanía[6] y por tanto deja en evidencia que no había intención de mantener un sistema de inteligencia activo que permitiese anticiparse a escenarios de conflictos liderados por la izquierda, por cuanto obstaculizaba sus pretensiones.Los dos triunfos de la “centro-derecha” en Chile, con el primer y segundo gobierno de Sebastián Piñera, en ambos casos antecedido por Michelle Bachelet, hacía presagiar una dura contienda política para la izquierda chilena para mantenerse en el poder e instalar un régimen socialista de característica Castro-Chavista. De ahí, el apoyo de Venezuela y Cuba para apurar el establecimiento del régimen por medio del derrocamiento del presidente Piñera, pese a haber sido electo democráticamente en las urnas.

Inmigración forzada

La migración masiva de haitianos en 2017 hacia Chile, fue la gota de “rebasó el vaso” en cuanto a inmigración, porque la apertura a la inmigración libre estaba dándose desde hacía varios años antes. Sin embargo, el caso de los haitianos obedece en esencia a una forma de neutralizar el poder de un gobierno de centro-derecha. A inicios del 2017, las estadísticas evidenciaban un amplio descontento con el gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet y por tanto una puerta de entrada nuevamente a la Centro-Derecha, representado fuertemente por Sebastián Piñera.La operación de ingreso masivo de haitianos a Chile tuvo dos finalidades esenciales:

  • Incrementar los índices de pobreza para el gobierno entrante, que ya se vaticinaba la alta probabilidad de reelección de Sebastián Piñera y en consecuencia se debía obstaculizar la ejecución del programa de gobierno destinado a la reducción de este concepto, transformándose así el aumento de “pobreza” en un tema importante para el próximo candidato de izquierda.
  • Cautivar futuros electores para la izquierda chilena que impidieran una nueva oportunidad para la derecha o la centro derecha de volver al poder y consolidar las pretensiones de la instauración de un gobierno socialista de carácter “castro-chavista”.

Sin embargo, la inestabilidad en Venezuela generó la posibilidad de migración de muchos venezolanos hacia Chile, pero una instancia ideal para infiltrar agentes de la revolución que apoyaran las acciones de insurrección y permitieran iniciar un símil del “caracazo” de Venezuela en 1988.Así todos los procesos migratorios, tanto regular como forzados, han servido como un ingrediente más para llevar adelante el proceso insurreccional en Chile, lo que a su vez se conjuga con un sinnúmero de otras variables que han desplegado violencia y destrucción, como las alianzas estratégicas con elementos anárquicos, subversivos y del narcotráfico.

Campaña comunicacional

La campaña comunicacional para inducir el consciente colectivo hacia el odio y el resentimiento como ingredientes necesarios de una “insurrección”, se centraron durante décadas en demonizar el rol de la Fuerzas Armadas durante el régimen de Augusto Pinochet Ugarte y limpiar la imagen de Salvador Allende Gossen como el mejor presidente de Chile, exculpándolo de la responsabilidad de haber llevado a Chile al caos de esos años y que marcaron la necesaria intervención de las Fuerzas Armadas para recuperar el país.Después del retorno de la democracia, de forma constante los distintos canales de televisión mantuvieron vivo el recuerdo del Golpe de Estado y de todo lo vivido desde el año 73 en adelante, precisamente haciendo énfasis a las violaciones de derechos humanos cometidos por miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden, pero relativizando las causas que llevaron al pronunciamiento militar.Son innumerables los programas de televisión que durante más de 29 años han estado transmitiendo programas alusivos al periodo 73-89, precisamente en los meses de julio y agosto de cada año, predisponiendo a la audiencia frente a temas que polarizan aún a Chile. De ahí nace los primeros ápices de insurrección de las nuevas generaciones, que crecieron en un mundo comunicacional donde el mensaje siempre fue que las FFAA y de Orden “mataban gente”, sumado a otras variables que generaron el resentimiento como ingrediente necesario para no tener miedo ni respeto.Hoy la tendencia de los periodistas y editores que trabajan en los distintos medios de comunicación, (radio, televisión, prensa) en un 99% poseen una marcada ideología de izquierda, particularmente socialista, en consecuencia, la línea editorial de lo que se transmite como contenido, se basa en un pensamiento de izquierda, que tiende, entre otros, a demonizar las Fuerzas Armadas y de Orden como instituciones innecesarias para el Estado.

Partido Comunista de Chile

El Partido Comunista de Chile (PCChile) ha sido uno de los impulsores del conflicto insurreccional en Chile. Es innegable la participación que tuvo el PCChile en el intento de desestabilización del régimen de Pinochet, junto a su brazo armado el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) hasta 1987 cuando éstos últimos pasaron a ser autónomos, pero que luego del fallido intento de asesinar a Pinochet en 1986 y del retorno de la democracia, sus pretensiones de instalarse como poder hegemónico en Chile continuaron.La congregación del Foro de Sao Paulo no tuvo otra finalidad más que restructurar las fuerzas opositoras al sistema económico imperante, el capitalismo, que ya había dejado en evidencia su triunfo al ser derribado el Muro de Berlín en 1989 y redefinirlas hacia Latinoamérica. Las reuniones anuales del Foro, integrado entre otros por el PCChile, llevaron a rediseñar la estrategia para consolidar el poder, pero esta vez no por la imposición de las armas, sino que utilizando la teoría de “Hegemonía Cultural” de Antonio Gramsci como elemento principal, para hacer un trabajo de largo plazo que crearía una fuerza insurreccional con altas probabilidades de vencer.Sin duda que el trabajo silente de adoctrinamiento de la actual generación que pulula entre los 15 y los 30 años, con la penetración en los colegios y las universidades, han sido el ingrediente principal y la combinación perfecta para llevar adelante el proceso de insurrección y la desestabilización de una economía que hasta hace 2 meses dejaba a Chile como uno de los líderes de la economía Latinoaméricana y un referente de la economía mundial.En consecuencia, como “doctrina” tanto el comunismo como el socialismo son corrientes de pensamiento atentatorias contra la estabilidad económica de un país que no transita en dichas ideologías y por tanto su imposición de la fuerza insurreccional las hace tan dañinas como un cáncer, que de forma paulatina avanza y carcome lo que queda del ser humano (sistema económico) hasta lograr su extinción.

El avance insurreccional

El avance del conflicto insurreccional se verá intensificado a partir del mes de marzo de 2020 y en consecuencia se infiere razonablemente que habrá una escalada de violencia, heridos y muertes, a consecuencia de vándalos, delincuentes y anarquistas que intensificarán las acciones, esta vez con saqueos a las viviendas, condominios y edificios.En el mes de diciembre pasado ya hubo un ingreso violento de ciclistas que ingresaron a un condominio, violando el recinto como propiedad privada, por lo que este tipo de acciones se verán intensificadas en el mes de marzo y abril.El panorama del mes de abril y las elecciones programadas para definir si se camba la constitución o no, tendrá un escenario complejo si la ciudadanía expresa su voluntad de “Rechazo” a la nueva constitución, ello porque ya ha habido parlamentarios de izquierda que han amenazado con que el conflicto se agravará. Estas afirmaciones de los políticos son serias porque predisponen la intención de incrementar el conflicto insurreccional.Sin embargo, ¿que se debería hacer para retomar el Chile que se tenía hasta antes del “estallido social”? Es indudable que las fuerzas políticas no están en sintonía para generar diálogos democráticos que lleven a una disminución de los movimientos sociales que se valen de la violencia para ir generando el caos. Por tanto, la voluntad política de los principales promotores de esta escalada NO es precisamente llegar a un acuerdo. Su objetivo es abolir el actual Estado de Chile y ante ello, no hay acuerdo que pueda evitarlo.

Recuperación del Estado de Derecho

A estas alturas, no son muchas las alternativas que se tienen para evitar una imposición de una dictadura Socialista y Comunista en Chile. Por lo tanto, la historia nos demuestra hoy más que nunca que Chile no desea ser parte de estas ideologías.En consecuencia, la restitución del Estado de Derecho debe imponerse por medio de lo siguiente:

  • Decretar el Estado de Sitio y establecimiento de la Ley Marcial
  • Eliminar el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).
  • Decretar el cierre de las fronteras y expulsión de extranjeros subversivos vinculados a las dictaduras de Venezuela y Cuba.
  • Romper relaciones diplomáticas con Cuba y Venezuela
  • Proscribir el comunismo como doctrina atentatoria contra la estabilidad democrática de Chile y expulsar a sus adherentes hacia países de la preferencia de su doctrina.

Finalmente, la imposición del Estado de Derecho garantiza el respeto y retorno de los derechos consagrados en la Constitución Política de la República y que han sido secuestrados por la insurrección. La eliminación del vandalismo, de la delincuencia y del narcotráfico, son algunas de las consecuencias positivas que se logrará.

Referencias

[1] Disponible en: https://www.oas.org/es/centro_noticias/comunicado_prensa.asp?sCodigo=C-081/19, consultado el 23-10-2019.[2] Disponible en: https://es.insightcrime.org/investigaciones/narcotrafico-en-el-regimen-venezolano-el-cartel-de-los-soles/, consultado el 03-01-2020.[3] Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=1OL92gKrwrA , consultado el 03-01-2020[4] Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=iuYXoNS1kBM , consultado el día 23-10-2019[5] Disponible en: http://www.intelige.cl/que-significa-acab-1312/, consultado el 03-01-2020[6] Disponible en: https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/politica/partido-comunista/correos-electronicos-apuntan-a-relacion-entre-partido-comunista-y-las/2015-07-31/122044.html, consultado el día 02-01-2020

¡Aviso de asteroide! Una roca espacial sobrevolara la Tierra el 24 de julio.

El enorme asteroide, del tamaño de un estadio, se precipita hacia la Tierra y pasará a toda velocidad el 24 de julio. Se mueve a más de ocho kilómetros por segundo, lo que equivale a unas 17.900 mph.

Dada esta enorme velocidad, todo lo que se encuentre en su camino será destruido por el impacto.

El asteroide, llamado 2008 GO20, podría tener hasta 220 metros de ancho, y es bastante más grande que el Castillo de Edimburgo, que mide 135 metros.

El asteroide pasará sin problemas por la órbita de la Tierra el sábado a las 20.35 horas.

Pasará a una distancia de 28.70.847.607 km, aproximadamente ocho veces la distancia entre la Tierra y la Luna.

Aunque se sospecha que pasa de forma inofensiva, su órbita cercana al planeta ha sido clasificada como Apolo, que contiene los asteroides más peligrosos.

La Nasa ha declarado que la situación se está vigilando de cerca.


A PRINCIPIOS DE JUNIO, UN ASTEROIDE DEL TAMAÑO DE LA TORRE EIFFEL, DENOMINADO 2021 KT1, SE ACERCÓ A LA TIERRA.
SE ACERCÓ A LA TIERRA A UNA DISTANCIA DE 4,5 MILLONES DE KILÓMETROS.
SE CLASIFICÓ COMO «POTENCIALMENTE PELIGROSO», YA QUE TODO LO QUE SE ACERCA A MÁS DE 4,6 MILLONES DE

El aborto, arma geopolítica para destruir a la civilización.

El aborto más allá de la ética es un arma geopolítica de la que se vale la izquierda internacional para degradar los valores y el legado espiritual de Occidente, y con ello facilitar la imposición de ese socialismo manejado por las mafias de financieritas transnacionales.

Hay que hablar con claridad: el aborto siempre ha sido, es, y será, un asesinato de un ser humano en ciernes. No hay aquí ningún “derecho” humano, ni “reproductivo”, ya que es justamente lo contrario, no reproduce nada, sino que elimina.

La discusión ética sobre si conviene practicarlo en circunstancias especiales, como cuando está en riesgo la vida de la madre, siempre debería fundamentarse en valores religiosos, porque son trascendentes, y no en lo que a la racionalidad del Estado conviene.

Agustín Laje – 15 Mentiras Sobre El Aborto

El Estado busca la supervivencia de sí mismo, pero en ese lance aplasta los derechos de los individuos. Además, el concepto de Estado como entidad estructural de poder político, ha quedado rebasado por las megaestructuras de poder que representan los enjambres financieros mundiales, transnacionales, emporios sin rostro y capital sin nacionalidad y sin escrúpulo alguno, que dominan a los gobernantes como títeres e imponen su agenda.

Ante estos embates, el individuo hoy en día se sabe vulnerable y el Estado no puede protegerlo, pues ha sido absorbido por las mega estructuras, que lo controlan (entre otras formas) al inyectarle ideología para normar conductas sociales legalizando iniciativas antinaturales.

La normalización del asesinato de los hijos en el vientre materno hace a quienes lo practican asumir la vida humana como un medio y no como un fin.

En esa lógica se aborta porque siempre se halla algo como más importante que la vida del bebé. Ya sea el trabajo, la independencia, la libertad, los planes. Lo que sea.

Y esto tiene como resultado, siendo que el aborto se practica masivamente, una mentalidad social de racionalidad instrumental, es decir, según la cual la vida no es lo más importante, sino el papel que juega el individuo, sobre todo, en la competitividad económica-laboral.

Dicho de otra manera, el aborto propicia la normalización del pensamiento de que hay algo por encima del ser humano, de los hijos propios, pensamiento que “cosifica” al hombre.

Esta mentalidad propia de la modernidad tecnocrática implica la demolición de muchos de los pilares en que se funda y descansa Occidente: el aborto es un ataque directo a un ser indefenso, pero también es una puesta en crisis de la familia natural, de la sexualidad natural y sus consecuencias, del valor de la vida, y de la religión.

Y es simultáneamente la industrialización del asesinato, que no por ser practicado contra un ser pequeño es menos asesinato que los de los cárteles criminales.

Hay cárteles del aborto, inmensamente billonarios, una gran industria que devora cuerpos de niños no nacidos. Y todo esto con la complacencia del Estado, uno del que como conservador se debe desconfiar siempre.

No hay ningún fin superior que justifique la industria millonaria del aborto. Que por supuesto, está vinculada con la industria “médica”, con la Big Pharma -otro de los brazos del Biopoder- y con la industria cosmética, la banalidad en su máxima expresión.

El aborto más allá de la ética es un arma geopolítica de la que se vale la izquierda internacional para degradar los valores y el legado espiritual de Occidente, y con ello facilitar la imposición de ese socialismo manejado por las mafias de financieristas transnacionales, que, como hemos escrito, sólo han alfombrado la hegemonía del Partido Comunista de China (PCCh).

Un PCCh que impuso implacable la política de Estado de un solo hijo, el biopoder machacando la libertad familiar, e ignorando los derechos humanos, decidiendo desde el Poder por el individuo y su libre desarrollo.

Los fanáticos del Nuevo Orden Mundial, empezando por los Rockefeller y sus acuerdos con líderes del mundo para legalizar el aborto, al final del día no verán cristalizados sus sueños de dominio, de un solo gobierno mundial, una sola moneda y una sola religión, porque el Gran Dragón Comunista se les ha adelantado y no hay forma ya de detenerlo.

La hegemonía mundial será de China, y los globalistas han sólo hecho el papel de tontos útiles del PCCh, cuadrando todo para que se siente en el trono el comunismo más ateo y atroz del mundo.

A Occidente le toca rechazar todas las embestidas del progresismo, de las izquierdas y de los liberales que igualmente socavan los valores de la cristiandad y de los Padres Fundadores de los Estados Unidos.

Hoy tenemos a MAGA, uno de los movimientos más fuertes y trascendentes a nivel geopolítico en el orbe, uno que representa con claridad la resistencia al progresismo, que es la antesala del comunismo chino.

Hay otros líderes en América Latina que también luchan por conservar los valores universales, los de Occidente, y de todos unidos ha de surgir un esquema diferente de gobiernos y de estilos de vida, con mayor apego a la religiosidad, como a la libertad de expresión, contra la cultura neo-maoísta de la muerte civil en una revolución cultural por la cancelación del otro, del distinto.

Porque, ¿cómo se gana una guerra? No se puede ganar una guerra cuando el adversario tiene valores muy firmes, una moral fuerte, vigorosa.

Se gana cuando el enemigo tiene la moral por los suelos, cuando su moral ha sido sovacada, derruída, y no tiene motivaciones ya, cuando sus valores tradicionales se han podrido, y sus defensas han sido debilitadas. Así se logra entrar.

El primer paso para destruir a un enemigo es desmoralizarlo. El chino Sun Tzu sabía esto y Estados comunistas también lo sabían desde hace mucho y lo pusieron en práctica. Yuri Bezmenov, ex agente ruso de la KGB emigrado a Canadá lo señaló con claridad. Lo mismo Ion Mihai Pacepa, ex agente de inteligencia rumano.

Por eso el aborto es tan importante como un arma geopolítica para socavar la moral del mundo cristiano, porque instala en sus practicantes el aura del asesinato, y no hay quien viva sin culpas y profundas cicatrices luego de sufrir una experiencia filicida.

Quienes se lo han practicado viven en la angustia, en la culpa, justamente, desmoralizadas, y ese es el mood ideal para el enemigo, el estar en crisis.

Y cuando el aborto es masivo, “legal”, la sociedad entera está en crisis, respirando angustia, sabiendo que ha hecho algo que no está bien, que va contra su cuerpo y contra las leyes de la naturaleza —y de Dios—. Es fácil controlar y manipular a personas en crisis.

Cabe especificar que las mujeres chinas también se practican abortos masivamente. Sin embargo, hay una gran diferencia porque no tienen una base religiosa y cultural judeo-cristiana, y han sido adoctrinadas e ideologizadas durante varias generaciones por el Estado comunista. Por lo que pese a que en todos los casos el aborto es contradecir la función natural del cuerpo de la mujer y sus funciones, no necesariamente causa el mismo efecto psicológico que en las mujeres de la cristiandad.

Los globalistas llevaron al mundo occidental a este punto, pero China es quien se coronará, quien aprovechará este debilitamiento moral.

Por supuesto, no es al aborto la única arma usada para destruir la moral cristina, sino que va junto con un paquete ideológico vasto, que arroja además inmensas e inescrupulosas ganancias económicas: ideología de género, supremacismo homosexual, supremacismo negro, supremacismo feminista, lenguaje “incluyente”, cultura de la cancelación, infancia trans, normalización de la pederastia, de la pornografía y de su consecuente trata de personas, normalización del consumo de drogas y de la narco-cultura.

¿Qué tanta responsabilidad ha tenido a nivel histórico el Deep State norteamericano en la normalización de todos estos elementos de destrucción de una sociedad?

Créditos: Periodista del canal BLESS.COM - Raul Tortolero – Panampost.com (Prensa Patriota)

La llaman “the Kabal”, la cábala. Sería, la cábala, una organización mundial conformada por CEOS de las más importantes compañías, líderes o ex líderes políticos, personajes del mundo académico, billonarios, ideólogos, activistas medioambientales, burócratas de organismos internacionales, etc.

Heterogénea en su composición, se la imagina sin embargo homogénea en sus acciones; heterogénea también en sus ideas, igualmente se supone tras ella, alimentándola, una agenda doctrinaria con propósitos específicos. Sus objetivos serían de escala planetaria y su objeto reorganizar de arriba abajo la vida humana en la Tierra. Para ese fin tal organización fantasmagórica, clandestina, secreta y manipuladora llevaría a cabo, haciendo uso de sus múltiples poderes, un “reset”. Aun más, se sugiere o propone una fecha: 2030. Ante esta fecha quienes creen en la existencia de dicha Cábala alientan más o menos las mismas emociones de horror o de ansiedad que los habitantes del mundo feudal europeo sintieron cuando se acercaba el año 1000.

¿En qué consistiría el “reset”? En lo siguiente: modificar la totalidad de los parámetros de la vida económica, política, cultural y racial de la humanidad. Para eso se requeriría, primero, destruir casi todo lo existente. En su aspecto ideológico dicho esfuerzo de demolición previo tomaría la forma de lo que hoy se llama “cancel culture”; en su aspecto demográfico lo sería el tolerar y estimular emigraciones masivas de población; en el económico, controlar estatalmente en grado mucho mayor la actividad productiva; en su aspecto social, forzar con leyes, sanciones y presión “ciudadana” el ingreso masivo a las estructuras del poder y privilegio de cuotas raciales, sexuales y de género; en el ambiental, bajo la bandera del “calentamiento global”, determinar la dieta debida, la comida prohibida, el consumo indebido, la energía excluida. Con todo eso se pretendería regular cada aspecto de la vida humana hasta conformar una nueva sociedad o civilización habitada por un “hombre .-y mujer– nuevo”. El “reset” sería entonces el acto de desechar las prácticas y valores de prácticamente la totalidad de la historia humana hasta la fecha y partir de cero.

Esa, pues, sería la cábala, ante la cual cabe hacerse dos preguntas muy sencillas pero esenciales: primero, ¿existe dicha organización secreta, mundial? Segundo: de existir, ¿son esas sus intenciones?

Para muchos terrícolas dicha organización indudablemente existe y esos son sus objetivos. Para dar prueba de su realidad señalan un sinnúmero de eventos, incluyendo declaraciones de príncipes, meetings de líderes mundiales, iniciativas de billonarios enzarzados en siniestras acciones, reuniones secretas, foros misteriosos, intromisiones creciente de la ONU y sus sucursales burocráticas internacionales en los asuntos internos de los países, etc. Para otros tantos, en cambio, se trata de una teoría conspirativa psicótica ideada por lunáticos e ignorantes. ¿Cuál de ambas opciones es la verdadera?

Ninguna. Ambas, la que afirma y la que niega la “Cábala”, asumen implícitamente que de existir -o no existir– se estaría haciendo referencia a un cuerpo organizado y claramente distinguible, empíricamente tangible como lo es, por ejemplo, la General Motors o Amazon o el Pentágono. Dicha existencia corporativa altamente organizada, visible, casi con personalidad jurídica, con sedes administrativas, sucursales y un organigrama, obviamente no existe; tampoco hay una unidad programática, doctrinaria, que sea coherente y a la vista de todos en la forma de una suerte de “Manifiesto Comunista” o el “Evangelio según San Juan”. Las posturas que proponen la existencia de la “cábala” o que la niegan y consideran ser aquella una teoría conspirativa demencial, yerran por igual al partir tácitamente de la suposición que dicha Cábala tendría un notorio nivel de existencia como entidad particular. Ambas opciones son contrapuestas, pero comparten la misma concepción simplista al confundir lo que pudiera ser un ente colectivo dotado de tal o cual doctrina con un movimiento y/o estado de ánimo, que no tiene ninguna de ambas cualidades; un movimiento no es una organización sino una constelación o congerie de grupos o cenáculos diversos interactuando en similar territorio de aspiraciones y que además NO necesariamente comparten un evangelio y menos una catequesis. .

La “Cábala”, entonces, existe y no existe. NO existe si se la supone un cuerpo organizado y articulado de actores institucionales, políticos, económicos, mediáticos, etc, que bajo una dirección central intenten empujar la historia humana en cierta dirección, pero SI existe si con esa denominación hacemos referencia a una heterogénea e inarticulada constelación de individuos y colectividades que, con variados grados de poder e influencia en muy distintas áreas de la vida, consideran que el actual modo de vida de la humanidad es ya inviable y por tanto se requiere una radical trasformación en todos los aspectos de la vida humana, por lo cual, a partir de esa convicción, empujan en dirección de un cambio masivo, cada uno desde su propia postura, posición, intereses e ideas. Entre esos esfuerzos individuales de diversa cualidad y cuantía hay, a veces, grados variables de coordinación, pero en ningún caso esa vaga, confusa y en todo caso indefinida meta tiene una expresión ideológica absolutamente determinada que unifique y permita y promueva una cooperación en vez de una simple marcha en paralelo de emprendimientos distintos y a veces hasta opuestos.

No es por primera vez en la historia humana que emerge un fenómeno global de esta naturaleza, como tampoco por primera vez los testigos presenciales, sus contemporáneos, intentan capturarlo conceptualmente atribuyéndolo a las acciones de una sociedad conspirativa. En todos esos casos esa sensación, la de existir una conspiración gigantesca para cambiar el mundo, nace de un real agotamiento de las capacidades creativas de la civilización imperante y con eso, en necesaria compañía, de una sucesión de crisis en todos los aspectos de la vida y que la hacen cada vez menos viable, tolerable. En tiempos así brotan de todas partes no sólo quejas sino propuestas, credos, religiones, mesías, revelaciones, planes, iniciativas, etc y su sólo número, la abundancia de estos emprendimientos intelectuales y emocionales nacidos de la crisis, hace parecer como evidente que se está revelando ante el mundo una confabulación universal dirigida por un grupo determinado de “iluminatti”.

A fines de la antigüedad clásica ese grupo considerado como “master mind” fue el movimiento cristiano que eventualmente terminó triunfando y permeando la cultura clásica con sus preceptos. En el siglo 18, cuando el régimen monárquico manifestaba ya claramente sus déficits y perdía su legitimidad, surgieron también infinidad de proposiciones filosóficas, literarias, etc que dieron lugar eventualmente, en un proceso cuya inicio puede fecharse en 1789 y su finalización en 1918, al derrumbe de ese sistema. También en esa época de tribulaciones, la sensación de crisis y las proposiciones de cambio dieron lugar a la idea de que detrás de todo había un grupo de conspiradores, en este caso los masones.

No es distinto hoy. Es innegable que el modo de vida contemporáneo basado en el crecimiento de las actividades industriales, el consumo cada vez más masivo de productos naturales, los grados de marginalidad social a que ha dado lugar el avance tecnológico, las dificultades de los Estados nacionales por controlar a sus poblaciones o su suerte en el escenario mundial, los medios digitales que instantáneamente comunican entre sí cada rincón del mundo y esparcen novedades, ideas, revueltas, quejas y movimientos, todo eso es ya inmanejable en el contexto de los actuales sistemas de producción, distribución del poder, legitimidad de la autoridad, relaciones internacionales. Esa insuficiencia se vive como crisis y la crisis se encara no sólo con los crecientes sentimientos de malestar sino con proposiciones provenientes de todas partes. Algunas de estas coinciden, otras siguen cursos paralelo, divergen o hasta se oponen, algunas de coordinan entre sí y otras no, pero en medio de este escenario inmensamente heterogéneo se configura un cuadro masivo de disidencia que en el afán natural de entenderlo del modo más simple posible es achacado a la acción de una conspiración particular. Esto es, ni más ni menos, la “cábala”.

Anestesistas, Acomodaticios, Bolsonudos y Oportunistas

UNA CIERTA SUB ESPECIE INFERIOR DEL HOMO SAPIENS SAPIENS PERO DOTADA DE GRANDES DOTES DE SUPERVIVENCIA, SIEMPRE HAMBRIENTA Y SIEMPRE ÁVIDA, LEVANTÓ UNA VEZ MÁS CABEZA Y SALIÓ DE LA BODEGA DE TRASTOS DONDE LOS ARROJA LA HISTORIA TODA VEZ QUE YA HAN HECHO OSTENSIBLE SU BAJEZA E INCOMPETENCIA CON LOS DEBIDOS ESTROPICIOS; SON LOS ANESTESISTAS, LOS ACOMODATICIOS, LOS BOLSONUDOS Y LOS OPORTUNISTAS.

Se les ve prosperar y multiplicarse con abundancia en tiempos como los que
vivimos. Se los reconoce por sus expresiones de complacencia consigo mismos en
el disfrute de las posiciones que han alcanzado. Se les distingue en el acto por su
coincidencia absoluta con el discurso políticamente correcto del momento. Se
multiplican de la noche a la mañana, como una epidemia, en testeras académicas
desde donde recitan con salivoso estilo y ufano amor propio blandas mediocridades,
en los púlpitos desde donde predican banalidades, en cargos de autoridad, en
directorios empresariales, en colegios, en gremios, sindicatos, en todas partes. Son
legión. Son legión y el complemento necesario de la otra parte del género humano
que coexiste con ellos, la parte constituida por los cobardes, atemorizados,
acallados, escondidos y arrinconados.

A veces los miembros de esta sub-especie operan como anestesistas. En esos
casos, sentados a sus anchas, de piernas cruzadas, sonrientes, sabedores de todo,
al tanto de cada misterio y enigma, aparecen en la televisión, la radio, las charlas y
cócteles anunciando la Buena Nueva y tranquilizando a las almas temerosas; “no,
no habrá comunismo”; “no, no se llegará a ningún extremo”; “no, no se reprimirá a
los medios de prensa”; “no, no aplastaremos a la empresa privada”. Etcétera.
No a veces, sino siempre, son acomodaticios. Sintonizan instantáneamente con la
variante que cada mañana pueda adoptar el discurso políticamente correcto según
sea como lo pronuncie el camarada secretario general, el candidato X o Z, el
presidente del partido, el dador de pitutos, el gangster de la coalición que reparte
cargos y prebendas.

¿Dónde moran, cobran, estropean? Por doquier. Pueblan a rebozar las burocracias,
su hábitat natural; se les ve en todo género de asambleas dándose la mano unos a
otros y firmando acuerdos que no llegan a ninguna parte; calientan sillas y sillones
en todas las reparticiones de la ONU; se dirigen a la nación, cada mañana, desde
los matinales de televisión; nutren las filas de los “movimientos;” operan como
cazadores de brujas de todas las sensibilidades, se suman a los linchamientos,
concentraciones, movilizaciones, protestas, funas, demandas, denuncias; no hay
aspecto de la vida en que no estén presentes amargándole y arruinándole la vida al
prójimo. Son tan abundantes que por momentos pudiera temerse que constituyen
la nueva e inevitable evolución humana a la que ya ha llegado la población china, el
rebaño controlado, vigilado, adoctrinado, amansado y entontecido por las
autoridades. Es el mundo orwelliano de 1984.

Bolsonudos lo son por necesidad. La claridad mental los perdería. Haría notoria su
incapacidad intelectual. Son entonces partícipes de esa especial variante de los
retardados que llamamos bolsonudos por lo fofo pero abundantemente vacío de sus
dichos. En su nivel más bajo son otros tantos Cantinflas y en un nivel más elevado
son pedantes magisteriales, repetidores de fórmulas obsoletas, citadores de textos
añejos, ingurgitadores de panfletería. Haciendo tal cosa ya por largo tiempo, han
llegado a tal grado de inconsciencia que sencillamente no se percatan de cuán
estériles y tontos son los eslóganes que reiteran una y otra vez, porfiadamente, tal
como los payasos de circo pobre no saben de otro recurso cómico que patearse
unos a otros el culo.

El oportunismo de esta sub-especie es de rigor. Carentes de inteligencia, no escasean de esa astucia animal que olfatea infaliblemente dónde se halla la presa, el botín, el pituto, el cargo, la nominación, la beca, la asesoría. La misma lengua que les sirve para salivar complacidos mientras espetan sus vaciedades, les sirve, en este caso, para otros menesteres.

Fuente: Blog de Fernando Villegas

LIBRO: “El Club Bilderberg”

La realidad sobre los amos del mundo escrito por: Cristina Martín Jiménez.

INTRODUCCIÓN ESCEPTICISMO Y CERTEZA.
APARIENCIA Y REALIDAD


Si alguien espera encontrar en este libro las cuestiones consideradas
políticamente correctas les daré un buen consejo: dejen de leerlo ya. Considero mi
tiempo un valor en alza y como no me gusta perderlo tampoco deseo hacerselo
perder a los demás. Ahora bien, como dijo la escritora egipcia Nawal El Saadawi
«nada es más peligroso que la verdad en un mundo que miente». Como ciudadana
me considero engañada por las altas y bajas esferas del poder y como periodista
me veo obligada a denunciarlo. No soy políticamente correcta y mi naturaleza es
rebelde. No tengo miedo, mi conciencia es valiente porque considero que tengo
conciencia y si alguien piensa que acabo de decir una perogrullada miren a su
alrededor. ¿Cómo es posible que la sociedad esté enloquecida? Porque la mayoría
ha vendido su conciencia y no precisamente al mejor postor. Ya no hay sentido
común, hay pensamiento único, uniforme, dictado. Y no me estoy refiriendo sólo a
España, mi país, sino a todo el planeta, ¿Esto que ocurre es fortuito? En absoluto.
Está planificado con muchos años de antelación, mucho antes de que yo naciera.
La universalización de la Educación que quiere realizar la ONU va
directamente dirigida a la estandarización del pensamiento único. Un solo planeta
pensando igual y actuando del mismo modo no sería mal asunto a priori siempre y
cuando los valores a extender fueran los buenos y no los malos, como desean los
amos del mundo. Como apunta Élie Bernavi: «El relativismo moral ha destruido
los sistemas de defensa inmunitaria de la sociedad y si flaqueamos ya no hay
límites». El relativismo moral se traduce en un todo vale. El odio, la ira y la codicia
se han convertido en el pan de cada día. Estamos en guerra para defender nuestra
libertad. El ser humano ha nacido para ser libre e independiente pero el sistema
nos hace cada vez más dependientes y esclavos de él. 6
Y no nos olvidemos de esa nueva religión que han creado los amos del
mundo. Abogo porque la ignorancia sea considerada un pecado capital, sobre
todo, la de quienes nos gobiernan. ¿Nos toman por idiotas absolutos? Como una
viñeta de Martínmorales en ABC (15-04-10): «Como quiere la gente que nos
enmendemos, si ya sabe que somos corruptos y sigue votándonos».
Con un Periodismo domesticado, de bajos sueldos y palabra censurada se ha
perdido el discernimiento, el equilibrio, la claridad, la valentía. Más que
gobernados somos desgobernados y parece no importarnos. Hay que
desenmascarar a los piratas. No se reacciona contra los causantes de la «crisis
económica mundial» porque esperamos que quien ha provocado el problema debe
arreglarlo. Pero, ¿cómo será el mundo después de este periodo de «recesión»? ¿Por
qué lo han hecho? ¿Qué van a obtener? Dicen que el autor de un delito es aquel a
quien beneficia. De momento en España, según ha anunciado Rodrigo Rato (ex
Director Gerente del Fondo Monetario Internacional) van a desaparecer el 30% de
las cajas de ahorro y el 10% de los bancos. Lo que se traduce en más monopolio,
más dinero y más poder en menos manos.
Las crisis cambian el estado de las cosas, de los países, la economía, las
instituciones. Rogaremos que nos saquen de esta crisis a cambio de lo que sea. De
momento está cambiando el sistema financiero, el laboral (prejubilados,
trabajadores a los que les han obligado a la fuerza a abandonar sus puestos).
Estamos a la espera de un futuro inédito, el que quieran los amos del mundo. ¡Qué
bien nos conocen! Cuántas armas de coacción. Cuánto miedo para el control.
Cuántos procedimientos perversos.
Es políticamente incorrecto creer en la existencia del Club Bilderberg, dudar
de que el cambio climático sea generado por el hombre. Es políticamente incorrecto
decir que la vacuna contra la gripe A atenta contra nuestro sistema inmunológico,
que Obama no es quien asegura ser y que el núcleo duro de la masonería maneja
los hilos del mundo. Es políticamente incorrecto afirmar que la élite de la sociedad
global cree en Lucifer. Es políticamente incorrecto pretender vivir libremente en
África y es políticamente incorrecto escribir este libro. Si usted es políticamente
correcto no lo lea. Puede ser perjudicial para su salud emocional.
Cuando decidí investigar las entrañas de El Club Bilderberg sentí escalofríos
porque el relato de sus hazañas se asemejaba más a la ciencia-ficción que a la
realidad. Instigada por la sed de conocimiento, comencé un largo camino que no
logró disipar todo mi escepticismo al respecto pues, aunque desde mi época
universitaria me venía cuestionando acerca de lo que yo percibía como un mundo 7
incomprensiblemente caótico, durante el desarrollo de mi labor no acabé de
asimilar la psicología depredadora de aquellos que nos gobiernan parapetados tras
sus sonrisas perfectas e indolentes.
Nuestra cultura es el resultado de la concepción particular de los
dominadores que se han sucedido en la historia, para quienes nosotros, es decir, el
pueblo, no somos más que utensilios a expensas de sus intereses. A pesar de los
avances técnicos o la implantación del Estado del Bienestar, desde los albores de la
civilización sumeria hemos caminado sobre una estructura organizativa idéntica,
en la que la alta jerarquía ha sometido a los ciudadanos convirtiéndolos en esclavos
de un modelo social diseñado y dirigido por un mismo arquetipo de poder, época
tras época.
Después de un análisis concienzudo, comprender el modus operandi de los
actuales déspotas dominantes no es complicado, lo difícil para quienes estamos
fuera de su esfera de acción es asimilar la profundidad de su espuria codicia. Uno
de mis informadores, que ha trabajado con ellos codo con codo, me cuenta que
están motivados por el ansia de controlar y manipular a cuantas más personas
mejor: «Yo le pregunté a un antiguo amigo si no le bastaba con todo el dinero que
tenía —me relató mi contacto—. Ya eres multimillonario, le dije, has levantado un
imperio de la nada, ¿qué más puedes pedirle a la vida? Y él me respondió: “Más,
quiero más, lo quiero todo”. Son personas que disfrutan humillando a los demás y
conviven en una atmósfera extremadamente competitiva, donde las relaciones
personales son ficticias. Aparentan ser amigos, pero en el fondo son rivales que
quieren hundir al otro para quedarse con su dinero y su influencia». Mi
informador y yo coincidimos en subrayar que precisamente ese modelo de
convivencia basado en una competencia atroz y una extinción de la solidaridad
social, que ha caracterizado a las comunidades originarias, es el que los poderosos
están implantando en la ciudadanía. La estrategia es disgregar el núcleo familiar y
convertir al individuo en un ser solitario desvinculado de sus raíces y valores
comunes, susceptible y fácilmente maleable.
Los poderosos son manipuladores profesionales y expertos en utilizar los
medios de comunicación social, el cine y el arte como eficaces herramientas
propagandísticas para estimular a la población según sus conveniencias.
Paradójicamente, en la llamada «Sociedad de la Información» es más difícil que
nunca captar la esencia y el trasfondo de sus acciones, diferenciar la verdad de la
mentira, la realidad de la apariencia, el dato tergiversado del certero porque entre
los bilderberges se encuentran los propietarios de los imperios informativos
mundiales que crean, inventan e interpretan las noticias. Uno de los más 8
destacados y hábiles es Rupert Murdoch, dueño y señor del conglomerado
audiovisual estadounidense News Corp, cuya punta de lanza es la cadena de
noticias Fox News. En Los Simpson, una de sus series más populares, el señor
Burns, personaje afín a la personalidad de los bilderberges, afirma: «Nadie puede
controlar todos los medios, excepto Rupert Murdoch». Otro grupo omnipresente y
omnipotente es Prisa, dirigido por el emperador mediático Jesús Polanco, ya
fallecido, que se está extendiendo en Iberoamérica. Debido a que los miembros del
Club controlan los medios «oficiales», sólo la prensa independiente ha logrado
publicar artículos certeros. Hay que tener extremo cuidado con los datos que nos
llegan al respecto porque la organización filtra intencionadamente informaciones
tergiversadas de Bilderberg a través de sus colaboradores con el objetivo de
despistar a la opinión pública.
Por todo lo expuesto, es fácil comprender que la labor de un periodista no
alineado sea extremadamente complicada, sin embargo, pese a las dificultades
iniciales, no me desanimé y el resultado de mi investigación fue el primer libro
publicado específicamente del Club Bilderberg en el mundo, que vio la luz en abril
del año 2005. Ya no parece tan extraño hablar de Bilderberg y cada vez a más gente
le suena el nombre de esta organización de poder. En mi libro revelé la autoría de
los actuales faraones de nuestra Humanidad y el impacto de sus decisiones en el
devenir humano, sin embargo, pronto descubrí que el freno del escepticismo había
provocado que mi primer libro no despejara incógnitas significativas, que
quedaron veladas en las sombras. Consideré que aún quedaba mucho por contar y
continúe mi escrutinio en busca de nuevas claves y respuestas. Realicé una nueva
exploración en la Historia para encontrar el inicio de las relaciones trasatlánticas de
los bilderberges, que me situó en la Primera Guerra Mundial y la creación de la
Sociedad de Naciones, germen de la ONU. Desde esa perspectiva logré aprehender
la psicología depredadora que con anterioridad no había asimilado al completo
por carecer de referentes cercanos. Poco a poco y casi sin percibirlo, mi visión
recelosa originaria iba quedando relegada por una mayor implicación personal,
que me impulsaba irremediablemente a continuar denunciando las artimañas y
tropelías de aquellos que han desfigurado el concepto democrático hasta
convertirlo en el argumento más convincente para aprobar la primera contienda
mundial (porque en ella están implicadas, directa o indirectamente, todas las
potencias y países) del siglo XXI, la llamada Guerra de Irak.
Esta tercera etapa de mi trabajo se ha materializado en la edición revisada y
actualizada de El Club Bilderberg. Los amos del mundo, que ahora incluye las últimas
tácticas de la entidad: Barack Obama, el «calentamiento global» y la Gripe A.
Apelando a la sinceridad, ya he expuesto que cuando conocí la existencia de este 9
lobby me asaltaron con igual ímpetu tanto el escepticismo como la curiosidad, los
cuales me acompañaron en mi primera incursión investigadora. En este trabajo
desterré todos los resquicios de duda acerca del profundo impacto del Club en
todo el planeta y he descubierto que la dimensión de su campo operativo es
muchísimo mayor de lo que en un principio logré imaginar. El mundo, tal y como
está establecido hoy día, es obra de Bilderberg. Sus miembros son los creadores del
sistema de vida actual, son semidioses en la tierra, como sus antepasados lo fueron
en las épocas precedentes. La mayoría no sospecha hasta dónde alcanzan sus redes
y los que creemos en su influencia no lograremos convencerlos debido al lavado de
cerebro y a las radiaciones que los bilderberges proyectan a diario desde diversos e
insospechados frentes. Sin embargo, ello no debe desalentar nuestra tarea de
desenmascararlos, porque como ciudadanos libres tenemos una responsabilidad
hacia la comunidad en la que vivimos y hacia nuestros descendientes. El mundo
nos pertenece, pero está en manos de Bilderberg. Nos lo ha arrebatado y el camino
que ha trazado nos genera sufrimiento y merma nuestra felicidad. El silencio es su
mejor aliado, pero nosotros no vamos a callarnos.
Cuando publiqué mi primer libro, muchos me preguntaron si después de
desvelar los secretos de la alianza más poderosa de la tierra había temido por mi
vida. Yo relaté en la edición inicial que un investigador, cuyo nombre omití por su
seguridad personal, me había aconsejado no escribir acerca de Bilderberg:
«Esa gente es muy peligrosa y te matarán a ti y a tu familia, os lo quitarán
todo y ningún abogado querrá defenderte. No volverás a trabajar nunca, llamarán
a todas partes, pronunciarán tu nombre para que nadie te contrate y, a una orden
suya, retirarán el libro de las librerías. A mí han intentado matarme y secuestrarme
en muchas ocasiones».
Después de escuchar estas palabras, me asaltó una inquietud que nunca
antes había experimentado y estuve varios días pensando en el alcance y
significado que podrían tener sus advertencias. Finalmente, llegué a la conclusión
de que si los bilderberges querían seguir conservando su privacidad no iban a
manifestarse ante mí, ya que eso significaría salir de su escondite y dar muestras
de su existencia rompiendo su custodiado secreto. Además, no iba a permitirme
temer a nada ni a nadie; ni tampoco iba a consentir que el miedo decidiese por mí
en ningún asunto o circunstancia. Eso significaría su triunfo y mi fracaso como
ciudadana y periodista. No tuve miedo entonces y no lo tengo ahora. Y os invito a
que no lo sintáis vosotros pues nuestro temor es su triunfo y su estímulo para
avanzar en nuestro sometimiento. 10
A lo largo de estas páginas reeditadas y actualizadas asistirán a la revelación
de una entidad oscura, integrada por algunos de los hombres más siniestros del
momento, como Henry Kissinger, que considera que la defensa de los derechos
humanos es puro sentimentalismo que hay que desterrar para que no interfiera ni
debilite las acciones de los bilderberges. Además de ser considerado como uno de
los más prestigiosos analistas en política exterior del mundo, a Kissinger se le
concedió el Premio Nobel de la Paz en 1973, pese a ser el autor de un informe
secreto en el que planeó la drástica reducción de la población y el uso de los
recursos estratégicos y la producción de alimentos como arma de control social. Su
planteamiento continúa en plena vigencia.
No quiero acabar esta introducción sin destacar la importancia que la labor
previa realizada por destacados investigadores tiene en este libro. Muchos de ellos
han sido perseguidos y desprestigiados en décadas precedentes por contar la
verdad, el concepto que más asusta a los poderosos. Con sus aportaciones y
valentía, precursores como el profesor Anthony Sutton, el sociólogo británico Mike
Peters, el analista Noam Chomsky ó el historiador británico Carroll Quigley, entre
otros, han contribuido de forma notable a la resolución del puzzle que hoy
podemos completar para alcanzar el conocimiento de la historia completa del Club
Bilderberg. Gracias a todos ellos y a los que a diario hacéis llegar la verdad a
quienes os rodean.
11
«No debemos creer a los muchos que dicen que sólo se ha de educar al pueblo libre, sino a
los filósofos que aseguran que sólo los cultos son libres»
EPICTETO (55-135)
Filósofo romano y antiguo esclavo

1
EL CLUB BILDERBERG.
LOS AMOS DEL MUNDO
A espaldas del mundo, velado a los ojos de los ciudadanos corrientes, en un
silencio sepulcral e inquietante, un grupo secreto se afana por diseñar y dirigir el
destino de todos los seres del planeta. Avanza sigiloso, sin pausa, conquistando el
territorio de las libertades personales y reduciéndolo a la simple elección entre los
productos ofertados en el mercado global. Son los miembros del Club Bilderberg,
tan temidos como ignorados, blanco de detractores infalibles y de devotos
incondicionales. Durante tres días, del mes de mayo o junio, los bilderberges,
procedentes de la élite política, económica e intelectual planetaria, se reúnen con
una discreción extrema en uno de los hoteles más lujosos del mundo. Banqueros,
jefes de gobierno, dueños de imperios mediáticos, reyes y príncipes se confinan
tras una puerta cerrada para usurpar el derecho de decisión que sólo a cada uno de
nosotros pertenece.
Los bilderberges personifican la sentencia del filósofo Thomas Hobbes. Hace
2200 años dijo Plauto (254-185 a.d.C): «Lupus est homo homini, non homo, quom qualis 12
sit non novit» («Un lobo es un hombre para un hombre, y no un hombre cuando
desconoce quién es el otro»). En el siglo XVII, el filósofo Hobbes sintetizó este
axioma con suma perspicacia en su famoso «Homo homini lupus», «El hombre es un
lobo para el hombre». Los amos del mundo son auténticos depredadores que
nunca se han detenido ante nada ni ante nadie para conseguir su objetivo: la
dominación total del mundo. Bilderberg no actúa por dinero, ya lo tiene, sólo por
poder, anhela el control absoluto de todas las mentes del planeta. En su universo
ideal, los ciudadanos sólo somos esclavos, siervos sin cadenas visibles, pero
irremediablemente atados a un mundo injusto, a un sistema ideológico, económico
y cultural atroz, impuesto a golpe de consignas democráticas falsas. Mientras
excluyen de cualquier posibilidad de desarrollo al llamado Tercer Mundo, en suelo
occidental practican una guerra silenciosa, en la que el espíritu del hombre libre se
entierra irremediablemente en un cubículo sellado y gestionado por un sistema de
trabajo, de consumo, enseñanza y ocio sagazmente planeado y teledirigido. Se trata
de la versión más sofisticada de esclavitud, en la que el pueblo continúa al servicio
del dominante sin ser plenamente consciente de ello, prestándole al mismo tiempo
una ayuda precisa en la implantación de su modelo de globalización.
De forma paulatina, los bilderberges construyen un mundo en el que no habrá
naciones ni fronteras, como el que imaginó John Lennon, aunque con una sutil
diferencia: será un modelo decidido unilateralmente e implantado por la fuerza.
Aunque algunos no lo adviertan, vivimos en un totalitarismo global que no hemos
elegido, cuyas armas, como la de cualquier gobierno dictatorial, son la mentira y la
manipulación de los datos y acontecimientos con el fin de controlar a la población,
que está sometida a un estado perpetuo de angustia, infelicidad y desasosiego
interior.
¿QUIÉN GOBIERNA EL MUNDO?
¿Se han preguntado alguna vez quién maneja los hilos del mundo? ¿Han
pensado en la posibilidad de que tras las figuras radiantes de Barack Obama,
Angela Merkel, Nicolás Sarkozy o Gordon Brown hubiera alguien o algo más?
Pues están en lo cierto. Como escribió Benjamin Disraeli (Primer Ministro de Gran
Bretaña en 1867) en su novela Coningsby (1844): «El mundo está gobernado por
personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetran entre los
bastidores». 13
Tras la tribuna del espectáculo político internacional existen organizaciones
secretas que interactúan entre sí para instaurar un Nuevo Orden Mundial. Aunque
es una expresión añeja que aparece en el billete de dólar americano, en la
actualidad se traduce como el nuevo mundo globalizado. Los poderosos la han
adoptado conscientemente de los Illuminati de Baviera, una orden secreta creada
en 1776 cuyo fin era hacerse con el control total del planeta. Bilderberg no es la
única entidad secreta, pero tanto por su ámbito de acción como por la identidad de
sus miembros y el alcance de sus objetivos es la más ambiciosa de todas, la alianza
secreta de mayor alcance del mundo. Han logrado mantener sus verdaderos fines
ocultos a través de un conjunto de mecanismos orquestado con sumo cuidado e
impulsado desde los mass media, que comprende la utilización de la propaganda, la
desinformación, el secreto y el silenciamiento de determinados hechos con el
objetivo de confundir el entendimiento e incitar a la pasividad social, practicando
la filosofía del caos constructivo o el desorden provechoso. Bilderberg ha jurado
atacar y destruir el mínimo atisbo de libertad e independencia de los pueblos
aniquilando cualquier tipo de organización social, política y económica nacional,
capaz de alterar sus planes. Ha instaurado un gobierno invisible pero verdadero y
omnipotente, sobre sólidas estructuras que se extienden como los tentáculos de un
pulpo por todos los rincones del planeta. Es el Gran Hermano retratado por
George Orwell. Nada escapa a su mirada, ni tampoco hay lugar para la
improvisación, todo está dispuesto y preparado con anterioridad. Los bilderberges
se reúnen a espaldas del mundo para pulir las estrategias que les lleven al
establecimiento de su globalización particular, impulsada bajo su óptica,
condiciones y objetivos: la instauración de un único gobierno, una única moneda y
una sola religión. Sus ansias de poder se concretarían, en un futuro no muy lejano,
mediante el liderazgo de la ONU. Están convirtiendo a las Naciones Unidas en ese
gobierno planetario, homogéneo, que no diferenciará entre países, sino entre
regiones de la tierra e impondrá las mismas leyes a culturas tan dispares como la
oriental y la occidental, la hindú y la árabe, la germana y la española. Un solo
mundo controlado por «los amos» que provoca escalofríos ante la semejanza con el
sistema profetizado por George Orwell en Rebelión en la granja y 1984.14
ATRIBUTOS DEL CLUB BILDERBERG
Hace unos años, Henry Kissinger definió un secreto como lo que uno no
quiere leer en la portada del New York Times. Ha transcurrido más de medio siglo
desde su fundación y el Club Bilderberg jamás ha aparecido en la portada del
referido periódico, ni en la de ningún otro medio «oficial» (a excepción del diario
canadiense Ottawa Citizen durante la reunión de 2006). Sin embargo, pese a su
intencionalidad secreta, su existencia empieza a traspasar el umbral del silencio,
aunque sólo para algunos, porque la mayoría de los ciudadanos vive en el
desconocimiento total de la existencia, actividades y objetivos del Club. Después
de medio siglo en el oscurantismo, su mitología empieza a trascender sus
reuniones clandestinas gracias a las escuetas infiltraciones de la prensa no
alineada, a las interesadas y tendenciosas filtraciones del grupo y, sobre todo, a la
investigación reveladora de los investigadores independientes.
Bilderberg es un club ultra selecto, ultra exclusivo, reservado a los más
poderosos, donde la pertenencia al mismo viene avalada por posesiones bancarias,
roles de poder, influencias territoriales, intelectuales, económicas y políticas. Una
entidad supranacional, un grupo creado dentro de unas sociedades democráticas,
que aparentemente asegura defender, pero que en realidad actúa a espaldas de
ellas. Por encima del bien y del mal.
¿Quiénes son los bilderberges? ¿Qué debaten en sus reuniones secretas? ¿Es
posible el diálogo dentro de su seno o el sentido de los asistentes invitados no es
otro que cumplir fielmente los mandatos del clan superior?
Oficialmente, el Club se fundó en 1954; los acontecimientos que generaron el
inicio y el término de la Segunda Guerra Mundial sentaron las bases de su
creación, pero Bilderberg ya había comenzado a gestarse mucho antes, su propia
esencia ya existía. De un modo u otro, el deseo, la ambición de los poderosos de
controlar, de mandar sobre los demás, de organizar el mundo conforme a una
visión globalizada particular siempre ha anhelado encontrar la vía para
materializarse. Lo intentaron algunos reyes durante la Edad Media en Europa y lo
buscaron los grandes imperios que se han sucedido en la Historia.
Antes de Bilderberg ya se fundaron otras instituciones con este fin, pero no 15
sólo entidades cuyo funcionamiento y operabilidad han sido conocidos
abiertamente y de forma pública. Precisamente, las asociaciones ocultas son las que
más planes han urdido a lo largo de los siglos para conquistar el poder planetario;
contamos entre ellas a la Masonería y a los Illuminati y, en otro ámbito aunque
inexorablemente conectadas, a las grandes bancas internacionales. Bilderberg
recoge el relevo de las sociedades antiguas secretas y actualiza en el siglo XX y XXI
ese impulso de conquista. El poder es lo que ha estimulado a la humanidad desde
sus inicios y para desarrollarlo de forma absoluta hay que estar vigilante ante los
movimientos del rival, del enemigo. Para Bilderberg, los enemigos son las
plataformas de protesta ciudadanas, los movimientos nacionalistas de los pueblos
que rechazan someterse a su yugo, el comunismo de la Guerra Fría, el
conocimiento verdadero y, en definitiva, la lucha del hombre ordinario por
alcanzar la libertad auténtica.
UNA ORGANIZACIÓN NO DEMOCRÁTICA QUE
ASEGURA DEFENDER LA DEMOCRACIA
Los miembros de Bilderberg, mediante los organismos públicos y privados
en los que desempeñan su labor, aseguran defender la implantación de la
democracia en todos los países del mundo. Pero en un análisis primario —que en
un capítulos posterior ampliaremos—, ateniéndonos a su composición interna,
observamos que ellos no predican con el ejemplo. Es un club cerrado, no elegido
por el pueblo ni mucho menos representativo de éste, ya que sus miembros están a
años luz de lo que es un ciudadano corriente. Son empresarios multimillonarios,
influyentes hombres de negocios, de la política, de la banca, del mundo editorial y
militar, que no tienen en cuenta a la opinión pública para la aprobación de su
Nuevo Orden Mundial. Como bien señaló el banquero James P. Warburg: «Guste o
no, tendremos un Gobierno Mundial. La única cuestión es si será por concesión o
por imposición».
El Club Bilderberg está por encima de métodos parlamentarios, por encima
de la ley; es más, ellos hacen la ley, dictan los mandatos que a través de las redes
de influencia que han establecido serán posteriormente aprobados en los
organismos democráticos. Esa legislación, que afecta a millones de ciudadanos
corrientes, se inserta en un plan global que ya alcanzó el consenso en Bilderberg
con anterioridad. Lo peor es que aunque algunos de sus fines generan beneficios a 16
los ciudadanos, el trasfondo de los sucios manejos que utilizan para conseguirlos
de forma ilícita los despoja de su valor y significado, como veremos más adelante.
MITO Y REALIDAD
Desde el Génesis y mucho antes, desde la Grecia clásica y la Civilización
Sumeria, la Humanidad se ha movido entre el mito y la realidad; una realidad a
veces más allá de lo real. Las leyendas se han mimetizado con los hechos y han
llegado a nuestros días en la más absoluta incertidumbre acerca de que aquello
ocurriera de verdad. Los anales romanos eran reinventados con la llegada de cada
nuevo emperador, que manipulaba los sucesos precedentes para propagar su
propia quimera reinventada. No hay duda de que la Historia la han escrito los
vencedores.
Esa misma clase de leyenda envuelve a los bilderberges, que de forma
voluntaria la han fomentado, promoviendo un halo de misterio a su alrededor con
el fin de potenciar el miedo y el respeto hacia su poder fáctico. Han pretendido
permanecer en la oscuridad, pero algo les ha fallado: se ha desvelado su secreto. Si
les falla su característica principal, ¿podrán acometer otros planes más ambiciosos?
Los bilderberges emiten algunas de sus pretensiones en la prensa porque el
mundo se les está haciendo demasiado grande y piden ayuda a todos aquellos que
quieran formar parte de su sistema y ejecutar sus planes. Buscan a los que
entienden parte de la realidad de la Humanidad, por ello por ejemplo, filtraron el
documento Top Secret que aparecía en mi primer libro. Según un investigador
independiente que lleva 20 años siguiéndoles la pista, al que conservo el
anonimato: «Quienes trabajan con ellos y conocen sus planes están aterrorizados y
por ello filtran información, porque intentan por todos los medios que no logren
sus objetivos». Sin embargo, en este sentido, yo defiendo lo contrario: filtran
información para reclamar la adhesión a su sistema y propagarlo como una
epidemia por todos los rincones de la tierra. 17
UNA SOCIEDAD A LA MEDIDA
Salvando las distancias, el sistema social establecido por los bilderberges es
una versión renovada de la pirámide estamental inmovilista de la Alta Edad Media
estructurada en tres escalones jerárquicos. En la cima se asentaba el rey feudal
absolutista que recibía el poder directamente del mismo Dios. A sus pies se
situaban tres estamentos por orden descendiente. Primero, la nobleza guerrera y
los grandes señores feudales; después el clero y, por último, los trabajadores:
burguesía, artesanos, sirvientes y campesinos.
Los bilderberges iniciados se situarían en la cumbre, como reyes y amos del
planeta, desde donde arbitran y controlan. Piensan por todos y ejecutan lo que
mejor convenga desde su punto de vista. La alta nobleza sería su escudería pesada,
los encargados de introducir sus ideas en todos los ámbitos sociales y ejecutarlas.
El resto, el pueblo llano y la clase media, son los peones del tablero, los
trabajadores, quienes con su esfuerzo sostienen, sin saberlo, la maquinaria activada
por el Club. Ignoran que su función en el mercado global es la de vasallaje de los
que se sitúan en la cúspide de una pirámide opaca difícilmente perceptible.
Precisamente la figura que aparece en los billetes de un dólar americano es
una pirámide, símbolo adoptado por los Illuminati en su búsqueda de un Nuevo
Orden Mundial, expresión que se lee al pie del poliedro.
EL PODER DETERMINANTE DE LA VERSIÓN OFICIAL
Nicholas Murray Butler, Nobel de la Paz en 1931, presidente de la
Fundación Carnegie y del CFR (Consejo de Relaciones Externas) dejó para la
posteridad una perspicaz observación: «El mundo se divide en tres categorías de
gentes: un pequeño número que hace que los acontecimientos se produzcan; un
grupo un poco más numeroso que vigila su ejecución y que observa para que se
cumplan y, finalmente, una amplia mayoría que no sabe jamás lo que ha sucedido
en realidad». Murray fue profesor de Filosofía en la Universidad de Columbia y 18
además desarrolló una prolífica carrera política, por lo que el peso específico de su
testimonio es incuestionable.
Algunos no creen en la existencia y el poder real de las sociedades secretas y
atribuyen las revelaciones referentes a estas entidades a la paranoia de los
investigadores. Psicológicamente, mantenemos determinadas ideas tan enraizadas
en nuestra mente que, a pesar de que la evidencia se exponga con claridad ante
nuestros ojos en forma de hechos demostrados, la negamos y nos empeñamos en
creer la versión oficial que nos proporcionan los medios y los políticos.
No hay duda, el Club Bilderberg existe. La propia Enciclopedia Británica lo
define entre sus páginas de este modo: «Conferencia anual de tres días a la que
asiste un centenar de los más influyentes banqueros, economistas, políticos y
funcionarios de estado de Europa y Norteamérica. Dicha conferencia, que se
celebra cada año en un país occidental distinto, se mantiene en un ambiente de
estricto secreto. La conferencia proporciona un clima de privacidad e informalidad
en el que aquellos que influyen en las políticas internacionales se sienten
cómodos».
A partir de aquí, los enunciados se diversifican dependiendo de la fuente de
información, pero lo que está claro es que Bilderberg no deja indiferente a nadie.
Quienes no sólo lo conocen, sino que llevan años investigando sus movimientos,
tienen opiniones dispares. Unos lo acusan de controlar los gobiernos occidentales a
su capricho y bajo sus intereses financieros, así como de poner y quitar presidentes
de gobierno. Los llaman despectivamente «los guardianes del mundo» y aseguran
que son los responsables de todos los acontecimientos importantes que han
trascendido en nuestra historia actual: las dos guerras mundiales, el asesinato de
John F. Kennedy, de Indira Gandhi, del 11-S y el 11-M, por citar algunos.
Para otros son judíos sionistas y, para algunos, un grupo de nazis; también
se les tacha indistintamente tanto de conservadores como de liberales. La Iglesia
Católica los critica duramente, culpabilizándoles de la desintegración familiar, de
la defensa del aborto y de las campañas de control de natalidad, pues muchos de
ellos obtienen beneficios económicos inconmensurables como propietarios de los
imperios farmacéuticos que trabajan para esos fines. Pero tanto las posturas
moderadas como las más radicales hablan negativamente de la entidad y de la
mayoría de sus miembros. Y aunque utilicen frases altisonantes, la realidad es que
están en lo cierto.
Los más apocalípticos les atribuyen la autoría de una conspiración 19
planetaria terrorífica que, entre sus fines más inocentes pretende acabar con la
superpoblación alegando que no hay recursos suficientes para todos. Se les imputa
la elaboración de un manual compuesto por objetivos, medios, estrategias y plazos
de ejecución destinado a la sociedad que bien podría compararse al planning de
marketing de cualquier producto de consumo.
En contraposición a estos supuestos hay otras voces como la del ex ministro
de Asuntos Exteriores español Josep Piqué, miembro de la Trilateral, al que las
llamadas teorías de la conspiración le provocan una sonrisa escéptica. Para él, los
bilderberges «son más discretos que secretos» y señala que el Club «se creó para
superar la banalidad en la que había caído la Trilateral, pero no pasa de constituir
una reunión privada en la que se oyen las voces procedentes de todos los ámbitos
sociales. Los organizadores quieren escuchar a los académicos, a la prensa, a los
empresarios, para tener una visión completa de lo que demandan las sociedades».
Piqué subraya que el Club «tiene un carácter marcadamente liberal y sus ideas son
globalistas. El secreto siempre ha disparado la imaginación y de ahí que hayan
surgido todas estas teorías de la conspiración, que yo no comparto». Por otra parte,
el ex ministro agrega que los bilderberges «han potenciado voluntariamente el
secretismo propiciando que a su alrededor se levantara toda una maquinaría
mitológica, porque piensan que es bueno aparentar poder».
En lo que yerra el ex ministro es en la fecha de creación del Club, pues la
Comisión Trilateral se fundó en 1973 y Bilderberg en 1954.
¿Cuál es el objetivo de Bilderberg? ¿Para qué se han unido las personas más
influyentes y poderosas del planeta? ¿Por qué se encierran a puerta cerrada sin
contar con la sociedad?
Las decisiones de los bilderberges repercuten en la vida cotidiana de todos los
habitantes del planeta. Gora Greider, secretario de redacción del diario sueco Dala
Demokraten, establece un lazo entre el orden actual del mundo y las influencias
ejercidas en el seno de Bilderberg desde hace cincuenta años. Según Greider:
«Bilderberg contribuyó a instaurar el tipo de capitalismo que conocemos hoy y a
solidarizar entre sí a las principales élites mundiales del ámbito de los negocios».
El historiador británico Carroll Quigley y profesor universitario de
Geortown, Princeton y Harvard, fallecido en 1977, afirmó en su obra magna
Tragedy and Hope lo siguiente: «El poder del capitalismo financiero tiene un
objetivo trascendental, nada menos que crear un sistema de control financiero
mundial en manos privadas capaz de dominar el sistema político de cada país y la 20
economía del mundo como un todo».
Ese es el objetivo de los bilderberges, la élite de pensadores estratégicos
occidentales, de los principales motores políticos del oeste, líderes de negocios y
bancos, que defienden su clandestinidad alegando que sin la intermediación de la
prensa pueden exponer sus opiniones con total libertad, sin miedo a ser
malinterpretados ni manipulados. Pero si se reúnen para debatir por el bien
común, ¿por qué se les va a malinterpretar? ¿Por qué no dan a conocer
públicamente sus conclusiones? ¿Qué temen? A pesar de la evidencia, ellos insisten
en mantener que Bilderberg «no es un cuerpo ejecutivo; no se toma ninguna
decisión allí». En este libro vamos a demostrar lo contrario.
21
«¿Qué busca un hombre con poder? Más poder»
Se pregunta y responde el Oráculo ante Neo
Matrix

2
LOS ORÍGENES
DEL CLUB BILDERBERG
Digno heredero de la máxima ilustrada «todo para el pueblo pero sin el
pueblo» y de la doctrina fisiócrata «laissez faire, laissez passer» (dejad hacer, dejad
pasar) del siglo XVIII, el Club Bilderberg nació en plena Guerra Fría.
La Historia actual se configura en la Segunda Guerra Mundial, que marcó
un punto de inflexión y de no retorno en las relaciones internacionales y en el
afianzamiento de la hegemonía americana. Al término de la batalla, los países
aliados y la Unión Soviética se reparten el mundo, configurando un nuevo mapa
territorial y de influencias. El planeta Tierra queda dividido entre lo que se definió
como ideologías en los años veinte y lo que en 1945 constituyó mucho más que eso:
el capitalismo y el comunismo.
El temor a que el área de influencia capitalista se viera superada y
anexionada por la zona comunista impulsó la creación de varias instituciones que 22
funcionaran como un muro de contención y que pusieran en manos de los
vencedores el mayor beneficio coyuntural. Algunas fueron auspiciadas dentro del
marco democrático, como la OTAN, y otra se ubicó desde el principio en tierra de
nadie, en un espacio totalmente impune y fuera del alcance de la ley: el Club
Bilderberg.
El grupo empezó a gestarse en mitad de la Segunda Guerra Mundial,
después de la derrota alemana a mano de los soviéticos en Stalingrado y Kursk, en
1942 y 1943, respectivamente. Los estrategas europeos y americanos se percataron
de que el ocaso de Hitler, a quien por otro lado habían alzado al poder, estaba
próximo y fue entonces cuando la élite bancaria, los legisladores internacionales y
la monarquía europea comenzaron a reunirse para definir las tácticas necesarias
que impidieran al comunismo contagiar al resto del mundo e imponer su status
quo. Los americanos señalaban que la naturaleza del régimen soviético era
expansionista y que su influencia debía ser contenida en las áreas de importancia
estratégica para los Estados Unidos. El Príncipe Bernardo de Holanda arguyó
entonces: «Hemos de expandir el libre comercio en vez de poner barreras a los
países del Tercer Mundo; ésta será la mejor garantía para detener al comunismo».
Liberalizar las fronteras al comercio y adherir, aunque fuera por la fuerza, el mayor
número de países a la doctrina del bando capitalista era un objetivo vital.
Para los neófitos de la geopolítica resulta cuanto menos paradójico constatar
que la banca internacional, aparentemente su principal enemiga, fuera la que
financió la revolución soviética de 1917, los proyectos de Lenin y de Stalin, además
de los dos enfrentamientos mundiales que desembocaron en la Guerra Fría, como
demuestran las investigaciones de los reputados historiadores Carroll Quigley y
Gary Allen. Consecuentemente, la banca internacional obtuvo un beneficio enorme
al explotar los recursos de la Unión Soviética.
A pesar de que su supuesta locura adquiriera tintes quijotescos, el senador
estadounidense Joseph McCarthy llegó a denunciar la existencia de una
conspiración encaminada a impulsar la guerra como forma de lucro, alegando que
el tratado de Yalta (1945), suscrito por Churchill, Stalin y Roosevelt, era el causante
de los conflictos de la etapa de posguerra. A mediados de los años setenta, gracias
a la publicación de la correspondencia personal de Churchill y a otros documentos
desclasificados, se supo que habían pactado en secreto la cesión de la Europa del
Este a Stalin, del Oriente Medio a Gran Bretaña, y del pacífico y la región del
sudeste asiático a EEUU. «En Yalta —manifestó McCarthy el 23 de septiembre de
1950— se firmó la sentencia de muerte de los jóvenes que están muriendo hoy en
las montañas y valles de Corea. Aquí se firmó la sentencia de muerte de los jóvenes 23
que perecerán mañana en las junglas de Indochina (posteriormente llamado
Vietnam). ¿Cómo podemos explicar nuestra situación presente a menos que
creamos que los hombres que ocupan los más altos cargos en el gobierno están
concertando lanzarnos al desastre? Tiene que ser una gran conspiración, una
conspiración a una escala tan inmensa que empequeñece cualquier aventura previa
de la historia de la Humanidad. ¿Qué se puede decir de esta serie ininterrumpida
de decisiones y actos que están contribuyendo a la estrategia del fracaso? No se
pueden atribuir a la incompetencia».
LOS DOS BANDOS DE LA GUERRA FRÍA
Estados Unidos se benefició notablemente de la devastación del Viejo
Continente, cuyo territorio quedó arrasado por los efectos de la Segunda Guerra
Mundial, mientras su suelo permanecía intacto. Desde el nacimiento del siglo
destacaba como la primera potencia industrial, pero esta batalla le proporcionaría
el control no sólo del cincuenta por ciento de la riqueza mundial sino de los dos
lados del atlántico, con lo que su mercado se triplicó. «Jamás hubo una época en la
historia en que una potencia hubiera tenido un control tan completo del mundo, ni
tanta seguridad», señala el analista Noam Chomsky. A Estados Unidos se le
presentó una oportunidad única que no iba a dejar escapar para ponerse al mando
del timón mundial y dimensionar su privilegiada posición. Así que durante la
guerra se aplicó en esbozar con sumo cuidado, desde el Departamento de Estado y
el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), el verdadero gobierno en la sombra de
los EEUU, la estructura mundial que deseaba instaurar en la posguerra. Hubo
disparidad de opiniones, señala Chomsky. El Memorando 68 del Consejo Nacional
de Seguridad, fechado en 1950, plasmó el criterio de la línea dura personificada en
el secretario de Estado Dean Acheton. Éste apoyaba el fomento de «una estrategia
de retroceso» del bloque contrario que «engendraría las semillas de la destrucción
dentro del sistema soviético» con el objetivo de que EEUU pudiera negociar los
términos de un acuerdo «con la Unión Soviética o el estado o estados sucesores». El
memorando recomendaba «sacrificio y disciplina» en EEUU o lo que es lo mismo:
ampliar los gastos militares y recortar los servicios sociales. Además, sería
necesario vencer «los excesos de tolerancia» que generan un trastorno interno
indeseable.
En la línea liberal se situaban las ideas del director de Planificación del 24
Departamento de Estado, George F. Kennan, figura clave de la Guerra Fría,
plasmadas en un documento secreto, el Estudio 23 de Planificación de la Política
(1948), en los siguientes términos: «Tenemos cerca del 50% de la riqueza del
mundo, pero sólo el 6,3% de su población (…). En esta situación, no podemos fallar
en ser objeto de envidia y resentimiento. Nuestra tarea real es diseñar un modelo
de relaciones que nos permitirá mantener esa posición de disparidad (…). Para
hacer eso, tenemos que deshacernos de todo sentimentalismo y ensueño; y la
atención deberá concentrarse en todas partes en nuestros objetivos nacionales
inmediatos (…). Deberíamos cesar de hablar de objetivos vagos e irreales como los
derechos humanos, la mejora de niveles de vida, y la democratización. No está
muy lejos el día en que tendremos que tratar con conceptos de poder directo.
Mientras menos nos estorben consignas idealistas, mejor».
La directriz interna era clara: nada de derechos humanos y sentimentalismos
burdos que enturbiaran el camino hacia la hegemonía mundial. Se trataba de un
discurso a puerta cerrada, franco, entre iguales, como los que celebran los
bilderberges. También ahora como entonces a la población se le habla en otros
términos, se hace apología de los lemas idealistas y de la democracia, mientras
ellos hablan de poder real y directo.
Los planteamientos de Kennan se convirtieron en textos constitucionales de
la Guerra Fría, que sintetizaban la nueva política antisoviética de la administración
Truman. Kennan también desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de los
programas e instituciones que definieron a la época, especialmente el Plan
Marshall.
EL VERDADERO ROSTRO DEL PLAN MARSHALL
Por aquel entonces fue el Consejo de Relaciones Internacionales (CFR),
germen americano del incipiente Club Bilderberg, el que proyectó sus ideales de
posguerra en el «Area Grande», como los estadounidenses denominaron a la zona
comprendida por Europa Occidental, el antiguo Imperio Británico, Oriente Medio
con sus incomparables recursos y el Tercer Mundo, que debía subordinarse a las
necesidades de la Economía de EEUU. Comenzaba la implantación de un Nuevo
Orden Mundial, donde a cada zona del planeta se le asignaría un papel específico.
El Tercer Mundo tenía que realizar su función esencial como fuente de materias 25
primas y mercado para las sociedades industriales capitalistas; debía ser explotado
para la reconstrucción de Europa y Japón, según Kennan, que añadió que la
explotación de Africa supondría además un excelente estímulo psicológico para la
alicaída Europa de posguerra[1]
.
En este mapa mundial que se pretendía crear tras la superación del sistema
de enfrentamientos y recelos entre las potencias imperantes a lo largo de los años
de la Guerra Fría, Bilderberg jugó un papel esencial. Kennan expuso sus ideales sin
el menor atisbo de mala conciencia y profundamente convencido de estar en
posesión de la verdad. «Así es como se hacen las cosas», respondió el
vicepresidente de George W. Bush, Dick Cheney, al periodista y documentalista
inglés John Jonson cuando éste le preguntó por las actividades espurias del Club
Bilderberg. La Historia demuestra que el pensamiento es en la mayoría de las
ocasiones mucho más mortífero y peligroso que la bomba atómica.
En el año 1954, cuando se constituyó oficialmente el Club Bilderberg, Europa
se recuperaba lentamente de la tragedia provocada por la Segunda Guerra
Mundial gracias a los efectos del Plan Marshall. Los americanos habían alentado la
batalla al estilo del astuto Rothschild, cuya fórmula de enfrentar nación contra
nación mientras se concedían créditos a ambas, controló el clima político de
Europa desde la segunda mitad del siglo XVIII, como señala Jim Marrs en su libro
Las sociedades secretas.
El 5 de junio de 1947 durante un discurso pronunciado en la Universidad de
Harvard, el secretario de estado de EEUU, George Marshall, invitó a los países
europeos a participar en un plan cooperativo para la reconstrucción económica,
con exigencias explícitas para la liberación del comercio y aumentos de la
productividad. Truman ratificó el Plan Marshall el 3 de abril de 1948 y creó la
Administración para la Cooperación Económica (ACE), dirigida por Paul G.
Hoffman. El mismo año, los países participantes (Alemania Occidental, Austria,
Bélgica, Dinamarca, Francia, Grecia, Islandia, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos,
Noruega, el Reino Unido, Suecia, Suiza, Turquía y los Estados Unidos) firmaron el
acuerdo de fundación de la OCDE como agencia coordinadora.
El dinero procedente de Estados Unidos tenía como objetivo esencial el
resurgimiento de la capacidad de consumo de la clase media europea, que
comenzaba a disponer de dinero para gastar en productos fabricados en EEUU. El
ejercicio de generosidad sin igual reportó lucros formidables a las corporaciones
estadounidenses que lo promovieron. Por ejemplo, General Motors ganó 5,5
millones de dólares entre julio de 1950 y 1951 (el 14,7% del total) y la compañía 26
Ford, 1 millón de dólares (el 4,2% del total).
La Unión Soviética y los estados de la Europa del Este también fueron
invitados a suscribir el plan, pero Josef Stalin lo percibió como una amenaza y no
permitió la participación de los países de su órbita. Antes de la guerra, Europa
Occidental dependía de las importaciones de Europa del Este, pero estas rutas
comerciales estuvieron interrumpidas por el Telón de Acero. El éxito de la
maniobra norteamericana estaba diseñado al milímetro.
AMERICAN LIFESTYLE
En los cuatro años de vigencia de las ayudas estadounidenses, Europa
recibió 13 mil millones de dólares de la época y alcanzó una prosperidad mayor
que la que tenía antes de la guerra. Pero detrás de la aparente generosidad de
EEUU, el Plan Marshall fue el mecanismo por el que USA introdujo su sistema de
gestión en Europa. Como tácticas económicas impulsó la unificación europea al
eliminar los aranceles comerciales y creó instituciones para coordinar la economía
europea. Además, el Marshall era el núcleo central de la nueva doctrina de
«contención» hacia la Unión Soviética, por ello las primeras partidas importantes
de la ayuda fueron a parar a Grecia y Turquía en enero de 1947, consideradas la
primera línea de la lucha contra la expansión comunista. La disciplina leninista
decía que, cuando las economías capitalistas empezaran a derrumbarse,
intentarían, desesperadas, comerciar con los adversarios comunistas, señala
Chomsky. Un pensamiento no carente de razón, aunque Lennin no ha vivido para
verlo.
Los objetivos principales del plan fueron impedir la insolvencia europea,
que hubiera tenido nefastas consecuencias para la economía norteamericana,
prevenir la expansión del comunismo en Europa y crear una estructura que
favoreciera la implantación y el mantenimiento de regímenes democráticos. Pero
no sólo fue un sistema económico y político, sino cultural, que contenía otro fin
claramente militarista y que era un requisito previo para el desarrollo de la OTAN.
Por otra parte, la que más atañe al ciudadano, el plan fue la vía sutil de penetración
del American LifeStyle en Europa y su cultura de consumo, individualidad, ocio y
productividad. El éxito estratégico que para EEUU constituyó el plan Marshall
hizo que ansiara fortalecer este favorable clima de relaciones con Europa. 27
EL MOVIMIENTO DE UNIÓN EUROPEO
El Plan Marshall surgió en los War and Peace Study Groups (Grupos de
estudio de la Guerra y la Paz) creado por el CFR en 1939, al que la Fundación
Rockefeller concedió casi 50.000 dólares para la financiación del primer año del
proyecto. Fue pulido en 1946 por el grupo de estudio en el Proyecto de
Reconstrucción Europeo (como realmente se llamaba el Plan Marshall), auspiciado
principalmente por David Rockefeller. Junto a él se presentó otra propuesta
complementaria: la creación de la Europa occidental del carbón y del acero, un
nuevo baluarte contra la URSS que desembocó en la Comunidad Europea del
Carbón y el Acero en 1952. Esto constituyó el primer paso del movimiento
europeísta, cuyo principal impulsor fue el financiero judío Joseph H. Retinger, de
origen polaco y medio afincado en EEUU, que era además un destacado miembro
de la Masonería de Suecia. A principios de mayo de 1946 crea la Liga
Independiente de Cooperación Europea (ILEC), de la que fue el secretario y el
ministro belga Paul von Zeeland, su director. Pese a su nombre, el organismo
estaba compuesto activamente por numerosos hombres destacados del
establishment estadounidense, como destaca el sociólogo británico Mike Peters.
Desde la entidad perfiló un plan específico para la creación de una Europa
federal, en la que los estados renunciarían a parte de su soberanía. Retinger y Paul
van Zeeland trabajaron estrechamente durante la guerra con otros líderes que
posteriormente serían destacados miembros del Club Bilderberg, como John
McCloy (CFR, Chase Manhattan Bank; fue el primer presidente del Banco
Mundial), William Averell Harriman (CFR, Pilgrims, Skull and Bones), George
Franklin (CFR, Trilateral), John Foster Dulles (CFR), William Wiseman (socio de la
Banca Khun&Loeb), M. Leffingwelle (socio de la Banca Morgan), Nelson y David
Rockefeller. A raíz de estas conexiones se fue gestando desde 1943 la unión
aduanera Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo), una especie de prototipo
del Mercado común[2]
.
Poco después de la creación de la ILEC, el embajador estadounidense en
Gran Bretaña (antes lo había sido en la Unión Soviética), William Averell
Harriman, invitó a Retinger a EEUU, donde se aseguró el soporte americano para
la ILEC. Harriman también había sido coordinador del Plan Marshall, así como el
candidato demócrata en las elecciones presidenciales de 1952. Después participaría 28
en el resto de acontecimientos que marcaron el rumbo del mundo hasta su muerte,
siendo Jefe de los Embajadores de EEUU y negociador en la Guerra de Vietnam.
«Encontré en América —relató Retinger— un apoyo unánime a nuestras ideas
entre los financieros, los hombres de negocios y los políticos. El Sr. Leffingwell,
socio mayoritario de (el banco) J.P. Morgan, Nelson y David Rockefeller, Alfred
Sloan (de General Motors), Charles Hook, el Presidente de American Rolling Mills
Company, Sir William Wiseman (SIS británico), socio en Kuhn Loeb (el banco de
inversión de Nueva York), George Franklin y sobre todo mi viejo amigo Adolf
Berle Jr. (CFR), estuvieron todos a favor. Y Berle acordó conducir la sección
americana (de ILEC). John Foster Dulles, secretario de Estado de Eisenhawer,
también convino ayudar. Su hermano Allen Dulles, fue una pieza clave en los War
and Peace Study Groups y posteriormente, fue director de la CIA»[3]
.
Los hombres a los que se refería Retinger eran altos representantes de las
sociedades secretas americanas. Leffingwell precedió a John McCloy y David
Rockefeller como dirigente del CFR (1946-53) y había sido director desde 1927,
mientras Franklin fue el director ejecutivo del CFR desde 1953 hasta el 57 y
posteriormente fue Coordinador de la Comisión Trilateral.
El resultado de estas gestiones fue la formación del Movimiento Europeo,
cuyo primer congreso en Hague en 1948 fue el origen del Consejo de Europa. El
Movimiento recibió sustanciosas contribuciones de fondos secretos del gobierno de
los Estados Unidos, así como del Comité Americano para la Europa Unida
(ACUE). Los nombres mencionados anteriormente son significativos en este
contexto[4]
.
Los miembros del Movimiento Europeo pertenecían a la clase dirigente de
Europa Occidental y Norteamérica. Las conferencias reunieron a las figuras más
relevantes de las grandes corporaciones internacionales con los protagonistas
políticos de entonces y los intelectuales más prominentes, tanto catedráticos como
periodistas. A pesar de que el mantenimiento de este secreto ha sido notablemente
eficaz, prácticamente todas las instituciones europeas desde el ECSC, la CEE y la
EURATOM y la actual Unión Europea fueron concebidas, diseñadas y creadas por
las personas integradas en Bilderberg, que también fue ideado por Joseph Retinger. 29
NACIMIENTO DEL CLUB BILDERBERG
Joseph Retinger fue el ideólogo y promotor del Club Bilderberg. En 1952
viajó a EEUU y a su regreso a Europa le pidió a su amigo el Príncipe Bernardo de
Holanda, padre de la actual reina Beatriz, que le ayudara a organizar una
conferencia secreta que involucrase a los líderes de la OTAN en un debate abierto
y franco sobre cuestiones internacionales con otros líderes mundiales. El Príncipe
estaba estrechamente relacionado con los altos cenáculos financieros y políticos
occidentales como hombre fuerte de la Casa de Orange-Nassau, a la que pertenece
la familia real de Holanda (titular de una de las mayores fortunas del planeta) y en
la que entró a formar parte al casarse con la princesa Juliana. Bernardo acogió la
propuesta con enorme entusiasmo pues debatir sobre el presente y diseñar el
futuro de Europa y América primero, y del mundo después, era un proyecto
emocionante.
Para este nuevo propósito, Retinger contactó con sus conocidos americanos,
David Rockefeller, el embajador William Averrell Harriman y el director de la
Agencia Central de Información (CIA), el general Walter Bedell Smith, quien
después de escuchar su propuesta le respondió: «¿Por qué demonios no vino usted
a mí en primer lugar?». La CIA se implicó profundamente en la organización de
Bilderberg y desde entonces ha custodiado eficazmente tanto el secreto de su
existencia como sus objetivos internos y la seguridad de sus integrantes.
Otro de los que participaron activamente en su puesta en marcha fue Paul
Rijkens, el presidente de la multinacional Unilever, una de las más grandes y
poderosas empresas capitalistas del mundo. Recomiendo una ojeada a su web
(www.unilever.com) para comprender la expansión y el peso de esta compañía en el
planeta. Rijkens tenía estrechos lazos con el Banco de Rotterdam y la eléctrica
Phillips.
Bedell Smith puso en contacto a Retinger con Charles D. Jackson, asesor
especial del presidente Eisenhower y de la CIA en materia de ataque psicológico
durante la guerra. Jackson era el presidente del Comité para Europa Libre (el
precursor del Congreso para la Libertad Cultural, CCF), que financiaba las
operaciones y la organización de intelectuales y políticos social-demócratas y
anticomunistas; y dirigió la Radio Europa Libre en Alemania, financiada por la 30
CIA. Previamente había sido el editor de la revista Fortune y el director
administrativo de Life. Además, estaba muy vinculado al clan Rockefeller. No es
casualidad que el principal financiero del Club fuese el magnate David Rockefeller,
que se convirtió desde el origen en el miembro americano clave de Bilderberg. Era
el jefe del Chase Manhattan Bank, miembro del CFR, del Consejo de Negocio, del
Consejo de los EEUU, de la Cámara de Comercio Internacional y posteriormente
fundaría la Comisión Trilateral. Otras aportaciones económicas fuertes fueron
enviadas por la familia judía de origen inglés Rothschild.
Entre los documentos encontrados a la muerte de Jackson en su despacho
personal, legados por su esposa a la Biblioteca Eisenhower en 2005, se hallaban las
actas secretas de las reuniones Bilderberg. Mientras el príncipe Bernardo y
Retinger prepararon la lista de invitados de los países europeos, Jackson controló
la organización y la lista americana. En el comité estadounidense originario
estaban Dean Rusk, Henry Heinz hijo y Joseph Johnson, entre otros. En la logística
se hizo sentir la ayuda de Henry Kissinger, que por entonces había comenzado a
trabajar para Rockefeller. Aunque la idea fue aclamada por el presidente Truman,
el primer grupo americano no estuvo listo hasta la administración de Eisenhower.
PRIMERA REUNIÓN Y DEFINICIÓN OFICIAL
La primera reunión oficial del Club Bilderberg tuvo lugar del 29 al 31 de
mayo de 1954 en la localidad holandesa de Oosterbeek. El nombre del grupo
quedó fijado en este encuentro y se debió al hospedaje que los acogió, el Hotel
Bilderberg, cuyo propietario era el Príncipe Bernardo. El soberano, que estaba
vinculado a la Shell Oil y al holding internacional Societé Generale de Bélgica, fue el
anfitrión y maestro de ceremonias.
Durante el primer encuentro, los asistentes manifestaron su indignación
hacia la política del senador Joseph Raymond McCarthy y su «caza de brujas». Su
ideología nacionalista estorbaba en el camino hacia los planes globales de los
presentes y numerosos europeos se mostraron temerosos acerca de la posibilidad
de que EEUU se dirigiera hacia una dictadura fascista. El tercer día, el Príncipe
Bernardo anunció: «aunque no estaba incluido en la agenda, se ha hablado tanto
sobre el McCarthyismo que, si hay tiempo, voy a pedir a Jackson que exponga la
opinión americana al respecto». C. D. Jackson mitigó los temores de los bilderberges31
europeos asegurando: «Tanto si McCarthy muere por la bala de un asesino o
desaparece al modo tradicional americano, profetizo que para cuando
mantengamos nuestro próximo encuentro él ya se habrá esfumado del escenario
americano»[5]. Murió en el 57 por complicaciones derivadas de su alcoholismo
crónico, según apuntaron las fuentes oficiales, pero antes había sido reprochado
por el Senado, perdiendo todo su prestigio y poder. Aquello convenció a los
europeos de que los americanos cumplían sus promesas.
Uno de los asistentes inaugurales, Jorge McGhee del Departamento de
estado de EEUU ha manifestado que «los malentendidos más enconados entre
europeos y americanos se disiparon en la primera reunión de Bilderberg. Desde
entonces, nunca hubo una división tan aguda entre nosotros y Europa».
El secretario de Retinger, John Pomian, rememoró en su libro los recuerdos
de aquel encuentro:
«Era todo muy nuevo y diferente. Fuimos a Holanda. No había reporteros y
la seguridad era abrumadora, con guardias apostados por todos los rincones del
hotel. En el acto inaugural todos estaban intranquilos, nerviosos y se observaban
de arriba abajo como extraños. Temían hablar de más. El Príncipe Bernardo iba de
un lado a otro desplegando su encanto personal. Poco a poco, el ambiente se tornó
distendido y los presentes empezaron a discutir entre ellos. El Príncipe mantuvo la
calma y, cuando sintió que las cosas se estaban poniendo demasiado tensas, fue
capaz de relajarlos a todos con alguna frase ingeniosa o imponiendo su autoridad.
Aunque es un hombre encantador también sabe ser severo. Restauraba el orden de
un modo tan sutil que nadie podía ofenderse».
Debido a la presión ejercida por diferentes medios de comunicación para
que abriera sus puertas al público, en el año 1989 Bilderberg emitió una breve
reseña informativa en la que, después de esbozar escuetamente su origen,
apuntaba el motivo de la primera cita con estas palabras: «Aquella reunión superó
la preocupación expresada por muchos ciudadanos relevantes de ambos lados del
Atlántico acerca de que Europa Occidental y Norteamérica no trabajaban tan
estrechamente como deberían sobre los asuntos de importancia crítica. Se estuvo
de acuerdo en que el debate regular y extraoficial ayudaría a fomentar un mejor
entendimiento entre las fuerzas y tendencias principales que afectaban a las
naciones occidentales en el período difícil de la posguerra». Tan propicio fue el
resultado, que decidieron que volverían a reunirse anualmente, tanto para evaluar
el resultado de las medidas suscritas en la cita previa como para seguir avanzando
en la fijación de nuevos objetivos. 32
El Club se definió en dicha nota como «una entidad destinada a fortalecer la
unidad atlántica, a frenar el expansionismo soviético y a fomentar la cooperación y
el desarrollo económico de los países del área occidental». Pero tras las palabras y
las intenciones se ocultaron tanto los métodos que usarían para hacer realidad ese
entendimiento estrecho entre naciones occidentales como sus verdaderos fines.
Inherente a su definición observamos que la naturaleza del Club es
supranacional, trasciende a los estados, y su objetivo fundacional fue el de unir a
los miembros de la Alianza Atlántica (OTAN) para proyectar la política
internacional de los aliados tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial.
Como se ha comprobado años después, estas inquietudes se traducen en el sueño
de los bilderberges de la unidad mundial, de la implantación de un planeta
homogéneo regido por sus normas y principios en el que sentar las bases de su
statu quo. Con las continuas transformaciones sociales, sus fines originarios fueron
cambiando, adelantándose y adaptándose al devenir de los tiempos.
Pero si ya se había creado una entidad destinada a fortalecer la armonía del
área occidental como era la Alianza Atlántica (1949), ¿con qué objetivos crear otra
como Bilderberg? ¿Por qué tanto secretismo con el único fin de armonizar políticas
a ambos lados del Atlántico? Algo más grande de lo que oficialmente nos han
contado se coció desde el principio en el seno de Bilderberg.
SU CREACIÓN EN HOLANDA
El hecho de que el Club Bilderberg viera la luz en Holanda no significa que
los ciudadanos de los Países Bajos tengan más información acerca del tema. Al
contrario, a excepción de uno o dos datos, comparten su ignorancia con el resto del
mundo. «En Holanda hay muy poca información referente a Bilderberg», explica
Gerrit Jan, corresponsal en España del periódico holandés De Telegraaf. «Si buscas
en las hemerotecas —agrega— no encuentras casi nada. Al principio, todos estaban
interesados en lo que se cocía en el Hotel Bilderberg entre los grandes capitales del
mundo, pero el Príncipe siempre mantuvo a la prensa a raya, excepto a algunos
medios importantes de sectores conservadores. Si tú le preguntas a un holandés
medio por el Club te responderá que se creó en 1954, pero poco más. Por otro lado,
la prensa holandesa tampoco se dedica a hacer este tipo de preguntas. Sin
embargo, eso no quita para que los periodistas holandeses sepamos que el Club se 33
fundó para unir a los grandes capitales europeos y americanos. Desde entonces,
todas las sesiones anuales se han celebrado en un clima de discreción y falta de
transparencia».
LOS SUMOS SACERDOTES DEL CAPITALISMO
La Banca Rothschild, Rockefeller y Henry Kissinger han formado desde el
principio parte del núcleo duro del grupo; tres piezas clave en el transcurso de la
Historia, a los que algunos han bautizado como «los sumos sacerdotes del
capitalismo». Poco a poco lograron la adhesión al Club de más gente poderosa e
influyente y, de la misma forma, fueron saneando sus filas y desechando a los
participantes que menos les interesaban o les resultaban escasamente útiles.
David Rockefeller, fundador además de la Comisión Trilateral, emitió la
definición más fiel del propósito oculto de Bilderberg: «Algo debe reemplazar a los
gobiernos y el poder privado me parece la entidad adecuada para hacerlo
(publicada el 1 de febrero de 1999 en Newsweek International)».
Nada más nacer, Bilderberg se convirtió en una poderosa alianza secreta
suscrita por magnates de altos vuelos, estrategas internacionales, la élite política,
académica y militar, cuya existencia pretende la salvaguardia de la hegemonía
occidental y de sus miembros en el mundo. Por ello, en sus reuniones y en sus
ámbitos de influencia tratan de sensibilizar a los políticos, desde su prisma, acerca
de las necesidades de la economía y del sistema financiero internacional, un fin
que les reporta inconmensurables beneficios.
El desarrollo posterior de los acontecimientos ha demostrado que en las
reuniones de Bilderberg es donde verdaderamente se articula el destino del
mundo. El Club se vale de otras organizaciones secretas de características similares
para solidificar sus estrategias. A ellas no acceden testigos indiscretos, ni
periodistas contrarios a su sistema y sólo, desde hace poco, han empezado a
admitir a mujeres. Muchos señalan que es una asociación de naturaleza satánica
absorta en rituales místicos y conspiraciones globales. Esto es cierto parcialmente,
es decir, muchos de sus miembros pertenecen a entidades de este tipo, como
veremos más adelante, pero es justo destacar que no todos. 34
Lo que sí podemos afirmar es que sus objetivos se resumen en uno solo: el
cercenamiento progresivo de las soberanías nacionales y su transferencia a
instituciones de carácter oligárquico y trasnacional. Como bien manifestó David
Rockefeller, su fin es alcanzar «una soberanía supranacional de la élite intelectual y
los bancos mundiales que seguramente es preferible a la autodeterminación
nacional practicada en siglos pasados». Una adaptación moderna del pensamiento
aristotélico.
35
«Nada es más peligroso que la riqueza sin poder»
ERNST JÜNGER (1895-1998)
Filósofo, historiador y escritor alemán

3
FUNDADORES
LOS PRIMEROS ASISTENTES
El 15 de septiembre de 1971, el congresista estadounidense John Rarick
destapó en la Cámara de Representantes la auténtica política desarrollada por los
bilderberges mediante el exitoso modelo del Plan Marshall: «Bajo el pretexto de
defender la ayuda a Europa, le imponía una élite de mando a las órdenes de los
negociantes internacionales del CFR».
Entre los asistentes europeos a la primera reunión del Club estaban todos los
países de la OTAN más Suecia; los primeros ministros belga e italiano Paul van
Zeeland y Alcide de Gasperi (CDU); de Francia, el primer ministro del ala derecha
Antoine Pinay y el líder socialista Guy Mollet; diplomáticos como Pietro Quaroni 36
de Italia y Panavotis Pipinelis de Grecia; el abogado alemán Rudolf Miller, el
industrial Otto Wolff von Amerongen y el Ministro de Asuntos Exteriores danés
Ole Bjorn Kraft (editor de diarios de Dinamarca). Desde Inglaterra viajaron Denis
Healey y Hugh Gaitskell, del Partido Laborista y Robert Boothby del Partido
Conservador, así como Sir Oliver Franks del Estado británico y Sir Colin Gubbins,
que había dirigido el Special Operations Executive (SOE) durante la guerra[6]
.
Además de los americanos citados, asistieron a la primera reunión George
Ball y Dean Rusk. Ball era jefe de Lehman Brothers, antiguo miembro del
Departamento de Estado, donde se responsabilizó de la política de la Alianza
Atlántica, y posteriormente miembro de la Comisión Trilateral. Además tuvo
enormes conexiones con Francia. Rush fue el Ministro de Asuntos Exteriores
estadounidense entre 1961-69 y el primer presidente de la Fundación Rockefeller
(1952-60). Finalmente la lista se cerró con sesenta y siete asistentes. Desde entonces,
el grupo se ha ido ampliando paulatinamente.
PERSONAJES CLAVE
Un presidente nazi y corrupto. El Príncipe Bernardo de Holanda
Bernhard Zu Lippe-Biesterfeld falleció por un cáncer el 1 de diciembre de
2004, el mismo año en el que el Club celebró sus bodas de oro. Nació el 29 de junio
de 1911 en el seno de una familia alemana aristócrata empobrecida y era primo del
Príncipe Felipe, consorte de la Reina Isabel II de Inglaterra.
Se convirtió en un joven apuesto, pues era muy alto y de enorme atractivo.
Destacaba por su elegancia en el vestir y siempre portaba un clavel en el ojal de su
solapa. Alemán de pura cepa, se unió al Partido Nazi en mayo del año 1933 y
abandonó su afiliación para casarse con la princesa Juliana de Holanda, como
consta en su ficha. Cuando lo dejó, envió su carta de renuncia al Fuhrer firmándola
con el saludo oficial: «¡Heil Hitler!». 37
El corresponsal en España del periódico holandés De Telegraaf. Gerrit Jan,
reseña la oscura personalidad del Príncipe Bernardo con estos términos: «Era un
hombre sin escrúpulos. En su juventud fue un miembro activo de los nazis, él dijo
que fue forzado, que no tuvo más remedio, pero eso era falso. Nadie creyó nunca
sus desmentidos. Además, tuvo un papel activo con EEUU. Siempre se pensó que
era un agente doble, que trabajaba para los aliados al mismo tiempo que para los
nazis. Esto no se pudo demostrar, pero se sabrá en breve porque pronto saldrá a la
luz la serie de entrevistas que concedió en vida al diario De Volkskrant, con la
condición de que no se publicaran hasta después de su muerte».
Gerrit Jan estaba investigando un turbio asunto sin saber que el Príncipe
Bernardo estaba implicado hasta el fondo en el mismo. A pesar de que estaba
acostumbrada a sus continuos escándalos, la sociedad holandesa se sintió
profundamente conmocionada: «A principios de mayo de 1975, a un colega
americano y a mí nos llegaron unas informaciones acerca de que un gran escándalo
estaba a punto de salir a la luz. Nos pusimos en alerta porque sabíamos que se
trataba de un alto funcionario implicado en un caso de corrupción con la compañía
Lockheed Corp, pero nuestra gran sorpresa fue enterarnos de que se trataba del
mismísimo Príncipe Bernardo. Fue un escándalo nacional porque estaba recibiendo
sobornos, un millón de dólares a cambio de promocionar los productos de la
empresa armamentística Lockheed en toda Europa. A raíz de esto le quitaron su
cargos de representación oficial; ya no se le permitió llevar el uniforme del Ejército
holandés».
La vida familiar de Bernardo fue correlativa a la pública, como subraya Jan:
«Tuvo hijos fuera del matrimonio, dos en Francia, dos en Londres y no podía
mantenerlos con sus ingresos como Príncipe, por ello necesitaba el dinero de los
sobornos de Lockheed». El corresponsal señala que cuando la Reina Juliana y
Bernardo se hicieron novios «todo el mundo en Holanda desconfió de él por su
pasado. No se casaron por amor. El pueblo lo aceptó porgue temía que la princesa
se quedara soltera, ya que no era muy agraciada físicamente, y él fue el primero
que consintió casarse con ella».
A pesar de su entusiasmo inicial, el Príncipe comprendería con el paso de los
años que la tarea de Bilderberg no era sencilla y que requería de grandes dosis de
paciencia: «Es difícil reeducar a la gente que ha sido educada en el nacionalismo —
señaló—. Es muy difícil convencerlos de que renuncien a parte de su soberanía a
favor de una institución supranacional».
Bernhard Zu Lippe-Biesterfeld fue el presidente del Club Bilderberg desde 38
su creación hasta el año 1976, cuando un turbio asunto de corrupción le obligó a
dejar el cargo. Por este motivo, ese año no se celebró la reunión. Por su parte,
Joseph Retinger desempeñó el cargo de secretario hasta su fallecimiento en 1960,
cuando el economista holandés Ernst van der Beugel lo relevó. En 1977, Alec
Douglas-Home, ex primer ministro británico, fue nombrado presidente.
Joseph H. Retinger
Personaje intrigante, Joseph Retinger fue una pieza imprescindible en la
cimentación de la unidad europea. Pese a ello, es muy difícil encontrar datos de su
vida….

Si quieres leer el libro PDF completo gratis, pídelo en mi correo y yo te lo facilito gratuitamente: uparalelo14@gmail.com

AGENDA 2030: LAS TRAMPAS DE LA NUEVA NORMALIDAD.

**Agenda 2030-NOM: Las trampas de la Nueva Normalidad: el libro de 2021 que destapa la gran conjuración anticristiana universal.

AGENDA 2030: LAS TRAMPAS DE LA NUEVA NORMALIDAD es el nuevo libro del historiador católico José Antonio Bielsa Arbiol, y aparece con la necesidad de propiciar un debate pendiente: el de la justificación racional y fundamentada de la pertinencia de la implementación planetaria de la Agenda 2030, esa obra de ingeniería social anticristiana que ha sido impuesta a la población mundial por la fuerza de simulacros democráticos, sin mediar debate o referendo alguno que la justifique.

¿Qué significa realmente la Agenda 2030 como obra de ingeniería anticristiana?

Que su meta última no es otra que la de destruir todas las relaciones solidarias generadas por la civilización cristiana, esto es acelerando los procesos de control global sobre los recursos naturales, así como la cosificación de las humanas voluntades y la difusión de medidas eugenésicas de todo punto inaceptables, para así radicalizar el viejo plan de reducción de población (bien escondido en el subtexto de la Agenda). Pero si algo pretende en términos netamente materiales este proyecto de inspiración luciferina es desmantelar el paradigma antropológico existente, con la inmersión de una nueva transhumanidad en la Industria 4.0., suerte de era robótica donde la tecnolatría alcanzará al fin su más espantosa concreción universal.

¿Qué supone exactamente la tecnolatría?

Es una teología invertida fundada sobre la gran orgíia mecanicista e industrial de nuestro tiempo, fruto pervertido de un neoliberalismo implacable, que trastoca el inútil esfuerzo humano en tediosa transformación de la materia. La tecnolatría significa realmente una contra-teología luciferina (implícita en todas sus manifestaciones) puesto que socava el plan providencial de Dios y degrada el tiempo-espacio humano en una mera batalla por el dominio integral de la materia, y en consecuencia, enfrenta al hombre contra el hombre, y finalmente al hombre contra Dios. He aquí la dolorosa y objetiva meta profunda de esta Agenda, cuyo planteamiento no puede engañar a las mentes despiertas.

¿Cómo podemos hacer frente a esta maquinación?

Con instrucción correcta y moral consecuente. Una buena manera de defenderte de ellos es no parecerte a ellos, sentenció el emperador Marco Aurelio en su faceta de filósofo estoico. Pues bien: en primer lugar debemos rechazar cualquier trampa que nos tiendan desde “arriba”, y una táctica interesante bien puede ser ¡apagar definitivamente la televisión y cerrar los grifos a los medios de desinformación imperantes! Es prioritario que el enemigo no colonice nuestro espacio vital, y sobre todo nuestro espíritu. La población española ha vivido sumida durante este último año en el terror psicológico y la paranoia psicosocial las 24 horas del día “gracias” a la función represiva de los multimedios. Asumamos de una vez por todas que los medios de intoxicación del Sistema son nuestro más inmediato enemigo: darles audiencia, seguirles el juego, nos debilita y somete a sus dictados, que no son otros que los de la revolución universal anticristiana. La función de este libro es también hacer las veces de linterna ilustradora: hoy por hoy, inmersos como estamos en plena era de la (des)información, es importante tener agarraderos sólidos para contrarrestar las políticas sistémicas y sus alevosos planes.

La crisis sanitaria del coronavirus y las medidas que los diferentes estados han aprobado facilitan la implementación del globalismo. ¿Hay vínculos entre la pandemia y la Agenda 2030?

Indudablemente sí. La pandemia ha significado el pretexto, la llave que iba a abrir la puerta a otra nueva estancia más siniestra y oscura, siempre al servicio del Gran capital. Tomemos un ejemplo, bien evidente por lo demás (dada la cualidad masónica de su emisora): Michelle Bachelet no tuvo empacho en afirmar –durante su intervención el 1 de diciembre en un acto-homenaje on line a la Declaración Universal de los Derechos Humanos organizado por la Gran Logia de Chile– que “cuando partió el covid 19, yo dije: ‘Ojalá esta pandemia tenga el mismo efecto que la Segunda Guerra Mundial’; añadiendo además que “lo que nosotros hemos hablado con el secretario general [A. Guterres] es que necesitamos un nuevo contrato social por una Nueva Era, porque el contrato social que hasta ahora tenemos está quebrado o no está dando los resultados que todo el mundo espera de él… Y para esto necesitamos y contamos con uno de los principios masónicos, la solidaridad, la fraternidad”. Terrible, y muy descarado.

Por último, ¿puede detenerse la implantación del Nuevo Orden Mundial?

Los voceros mediáticos nos han vendido este Nuevo Orden como un proceso imparable, sin vuelta atrás: ha llegado por lo visto a tal punto de aceleración en su marcha, que la detención, siquiera temporal del mismo, requeriría de un cataclismo planetario para frenarse. Sin embargo, las élites no lo tienen todo consigo, porque saben que su monstruoso engendro se enfrenta a un adversario poderosísimo: nuestro libre albedrío, el poder inefable de la oración y, por encima de todo ello, la voluntad del gran enemigo de la Bestia: Jesucristo.

¿Miles de niños liberados del secuestro por parte de miembros de la élite mundial????

¿Miles de niños liberados del secuestro por parte de miembros de la élite mundial?
adenocrhome

Cazadebunkers.com

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Niños rescatados de manos de los monstruos satánicos que muchos aplauden y defienden con sus disonancias cognitivas y negaciones. Los ojitos como panda se deben al miedo y nivel de abuso. Toda oración para estos angelitos… Su indiferencia será indignante.

A partir de aquí… Comentario adicional como edición a esta publicación en su estado original.

Algunos o quizás muchos pensaran que la publicación aquí posteada salió de la nada, así como les sale a ellos sus comentarios de la nada cual eructo. Siempre el ladrón juzga por su condición. Creen que porque su costumbre es la de emitir su opinión reactiva siempre con el único fundamento de sus fueros internos y paradigmas ignorantes, así es con todo lo que juzgan.

Pues esta publicación no salió de la nada y dista un abismo de no tener fundamento. Todo lo contrario… Su fundamento es gigantesco. Claro sólo verificable por el conocedor y…

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Exhumación de Bolivar: ¿Una maldición adelantada? El Tutankamón Venezolano.

Las muertes relacionadas con la exhumación de Bolívar ocurrida en 2011 incluyen al presidente Hugo Chávez; el exgobernador del estado Guárico,  William Lara; el diputado chavista, Luis Tascón; el general retirado Alberto Müller Rojas; el contralor general de la República, Clodosbaldo Russian y el diputado del régimen Robert Serra

Exhumación de restos de Simón Bolívar había sido un ritual esotérico

Científicos buscan pruebas de la existencia de un Universo Paralelo.

Un experimento que se realizará en Estados Unidos intenta comprobar si los neutrones tienen la capacidad de pasar de un universo a otro. La presencia de un universo paralelo forma parte de varias teorías científicas.

Un grupo de científicos del Laboratorio Nacional de Oak Ridge en el estado de Tennessee, Estados Unidos, ha terminado de preparar el equipo que necesitará para realizar una primera mirada a un universo paralelo.

Suena a ciencia ficción pero el proyecto es real. Leah Broussard, la física a cargo del mismo, ha reconocido que se trata de un experimento extraño. Sin embargo la existencia de otro universo similar al nuestro forma parte de las teorías de muchos científicos. Su presencia ayudaría a explicar ciertas anomalías en algunos experimentos.

Antecedentes

En los ’90 se realizaron dos experimentos para medir el tiempo que le tomaba a las partículas de neutrones dividirse en protones una vez que se removían del núcleo de un átomo.

En un caso las partículas fueron capturadas por campos magnéticos y llevadas a contenedores, en otro fueron detectadas por la aparición de partículas de protón en un reactor nuclear.

Los resultados fueron diferentes por un margen de 9 segundos.

Teoría y expectativas

La diferencia en la vida de las partículas ha hecho suponer que algunos de los neutrones cruzaron la frontera que divide nuestro mundo del universo paralelo.

El equipo de Oak Ridge tiene preparados los campos magnéticos destinados a provocar la oscilación de las partículas y de esta manera su paso al universo paralelo. Pero todo este trabajo no implica que haya grandes expectativas, solo la necesidad de comprobar la teoría.

Broussard ha señalado que espera que los resultados sean de cero. Sin embargo, si se comprueba el movimiento de los neutrones supondría un gran impacto para varias teorías del campo de la física. Esto ayudaría a explicar la detección de rayos cósmicos de gran energía o la escases de ciertos elementos en el universo.

Newton, Isaac: "La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo.